Trastorno Específico del Lenguaje

Imagen extraída de: https://eresmama.com/

Acerca del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje

Hoy en día es conocido como el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje, pero en el ámbito educativo todavía se sigue utilizando la terminología de “Trastorno específico del Lenguaje” para referirse a ello. El TEL es un trastorno que afecta principalmente a la adquisición y desarrollo del lenguaje oral, pudiendo también afectar al escrito. Los niños con TEL siguen un ritmo de desarrollo y adquisición del lenguaje distinto al de los demás, adquiriéndolo más tarde que el resto. Puede llegar a prolongarse durante la adolescencia y la edad adulta. Y cada niño con este trastorno tiene un desarrollo diferente al de otros niños con este diagnóstico. Es decir, puede afectar con una mayor o menor gravedad a uno, a varios o a todos los componentes del lenguaje (pragmática, morfosintaxis, léxico, semántica, etc.). Afecta también a otras áreas del desarrollo y que requieren estimulación para favorecer el desarrollo del lenguaje, como la atención, la memoria, el razonamiento y las funciones ejecutivas. También pueden tener problemas emocionales, de conducta y de adquisición de los aprendizajes.

Los niños y niñas con el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) pueden requerir una intervención tanto logopédica como psicopedagógica. La logopédica consistiría en la intervención dirigida a trabajar los problemas de la voz, el habla, la audición, la deglución, el lenguaje y la comunicación. En el Gabinete Psicopedagógico Kaposkly, se realizaría una intervención psicopedagógica complementaria dirigida a trabajar aquellas áreas que sí son de sus competencias, completando la excelente labor que realizan los logopedas.

Áreas de intervención del psicopedagogo en el TEL

Estas áreas serían las siguientes:

  • Reforzar el desarrollo del lenguaje oral y escrito a partir de juegos y actividades que permitan favorecer la adquisición de nuevo vocabulario y léxico, el conocimiento y la comprensión de distintas estructuras gramaticales y tipos de oraciones, la lectura comprensiva de textos y la creación de oraciones y diferentes tipos de textos (cuentos, narraciones, poesías, redacciones, cómics…) y, en su caso, la conciencia fonológica, silábica, léxica y semántica.
  • Desarrollar la pragmática del lenguaje, a partir de comprender y hacer preguntas, realizar inferencias y deducciones en diferentes situaciones sociales, trabajar las habilidades sociales, interpretaciones intenciones, conversar sobre diferentes temas y realizar inferencias lingüísticas (interpretar enunciados indirectos, doble sentido, ironías, persuasión, mentiras piadosas, sarcasmos, chistes…).
  • Desarrollar la inteligencia emocional, es decir, la capacidad que tienen las personas de reconocer, regular y expresar sus propias emociones, así como entender y reconocer las emociones que transmiten los demás, de manera que sea capaz de razonar verbalmente sobre sus propias emociones y las situaciones y hechos que influyan en cada una de estas.
  • Estimular aquellas capacidades cognitivas que influyan en el desarrollo del lenguaje y en la adquisición de los aprendizajes, como la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, la percepción, el razonamiento, etc.

Si su hijo presenta TEL o TDL y requiere estimular estas capacidades, puede ponerse en contacto con el psicopedagogo a través de la sección de Contacto para solicitar una primera entrevista inicial, libre de compromiso.