Mis padres se van a divorciar

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Imagen extraída de: http://www.babymoon.es/blog/wp-content/uploads/2013/10/discusiones4.jpg

En realidad son mi padre y mi madrastra. Yo tengo 18 años, estoy en 1º de bachillerato (repetí un año). Desde hace algunas semanas discuten a menudo, y ayer me contaron que habían decidido divorciarse aunque de momento están los dos en casa (aunque en habitaciones separadas y tratan de no verse).

Aunque soy mayor, estoy muy asustada porque temo perder a mi madrastra para siempre. Yo la quiero mucho, ha cuidado de mí desde los 6 años (perdí a mi madre biológica con 2) y la quiero como si fuese mi verdadera madre. Cuando hablaron conmigo no me atreví a preguntarles qué iba a pasar conmigo ya que soy mayor y no quiero causarles más problemas.

No sé qué va a pasar a partir de ahora, si volveré a verla, si podré seguir viviendo en mi ciudad (mi padre viaja mucho y no tengo familiares paternos aquí). A mí me gustaría quedarme aquí y poder disfrutar de los dos y conservar a mis amigos pero veo difícil que eso pase.

¿Cómo puedo decirles a mis padres que estoy asustada, que no quiero perder a ninguno y que necesito su ayuda?

Estimada:

Lamento la situación por la que estás pasando. En primer lugar, te recomiendo respetar la decisión que tomen tus padres. Si consideran que ya no existe amor entre ellos, pues no tiene sentido seguir con esa relación. Debes aprender a saber vivir con el divorcio de tus padres.

Ya tienes 18 años, así que debes tener autonomía para tomar tus decisiones. Yo creo que si tú no quieres perder a tu madrastra, no tiene por qué suceder. Tú decides si quieres vivir solamente con uno de los dos, o estar un tiempo en casa de uno y luego otro tiempo en casa del otro, y decidir quedarte en la ciudad que desees. Pero si te quedas en tu ciudad y tu madrastra se muda, no significa que no vayas a volver a verla y que nunca puedas volver a contar con ella. Además de los medios tecnológicos que tenemos ahora (videoconferencia, chat, correo electrónico, etc.), puedes ir a visitarla cuando quieras. Ya posiblemente no puedas vivir experiencias familiares con tus padres como antes (aunque siempre pueden quedar como amigos), pero debes aprender a vivir con ello y a vivir experiencias de otro estilo con los dos. Puedes seguir consultándole tus dudas a ambos y contando con ellos para todo.

Puedes hablar con tus padres de cómo te sientes, y de cómo te gustaría que fueran las cosas si finalmente se divorcian. Es decir, cómo te gustaría seguir llevándote con ellos y poder contando con ellos en todo momento, aunque a partir de ahora hayan cambios en la familia. Ellos lo entenderán, pero recuerda que debes respetar su decisión de divorciarse.

Negociar el horario de llegada a casa de una adolescente

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Imagen extraída de: http://www.obrasdeteatrocortas.net/2012/06/los-cinicos-de-mis-papas.html

“Mi consulta es acerca de mi hija de 16 años. Hace más o menos un año empezó a salir por las noches y yo le fijé un horario de llegada que creo que es razonable para su edad y el ambiente nocturno que hay en nuestra ciudad.

El problema es, que con el paso del tiempo ha estado viniendo cada fin de semana un poco más tarde. Yo, al principio casi no me di cuenta, pero resulta que ha terminado viniendo más de una hora más tarde de su hora fijada.

Hace unos días le di un aviso de que debía cumplir su horario, pero ella ya no quiere aceptarlo. Al final, le dejé que viniera media hora más tarde, pero que cumpliera su horario. Pero ella insiste en llegar todavía media hora mas tarde y que lo va hacer aunque al llegar yo le de unas palmadas en el trasero desnudo. No le tomé en serio al principio pero ahora no sé como afrontar esta situación.

Agradecería su opinión respecto a este tema. Gracias”

Estimada:

El problema es que no se han cumplido las normas adecuadamente. No se pueden establecer unas normas y luego dejar pasar por alto a la persona cuando no las cumple. Eso conlleva a que no se las tome en serio, como si no existieran.

Te sugiero intentar hablar con ella de nuevo, y transmitirle cómo te sientes con toda esta situación. Es importante que seas sincera con tus sentimientos, y que los transmitas de manera asertiva, sin agresividad ni pasividad. Luego, creo que deberías intentar escuchar sus necesidades. Es normal que ella tenga unos intereses y necesidades que no coincidan con los que tú consideres que debería tener una joven de 16 años. Ella tiene ganas de probar experiencias y de disfrutar de la juventud, y puede que se piense que es más madura de lo que tú te piensas, y que es más autónoma para tomar decisiones. Por ello, considero que intentes hacer un ejercicio de empatía para que luego ella termine haciendo lo mismo cuando veas lo que te preocupas por ella. Te sugiero dar estos pasos:

1-Pregúntale qué es lo que desea ella. No se trata de decir “venga, te dejo media hora más” al voleo, sino de escucharla. Puedes preguntarle qué desea hacer los fines de semana y a qué hora llegar y demás. Luego expones tus deseos y por qué te preocupas por ella y de que llegue a una hora determinada.
2-Poneos de acuerdo. Si el problema es el horario, puedes dejarla a que llegue a la hora que ella desee pero ella poniendo una hora fija que considere coherente y con la idea de que sea firme con esa norma. Si no la cumple, pactaréis una sanción. Debe ser pactada, que ella lo vea coherente, para reparar el daño hecho, desde llegar el próximo día antes a casa o que el domingo te acompañe a hacer cosas contigo y no con amistades. Detalles así.
3-Entiendo que cuando quieres que llegue a una hora determinada, es por miedo a que pueda pasarle algo. En lugar de protegerla, es mejor intentar enseñarle a saber resolver problemas que puedan surgirle, al igual que cómo enfrentarse ante cualquier tipo de tentación o situación con la que pueda encontrarse: drogas, sexo, peleas, alcohol, etc. Enséñale a tomar precauciones y a saber reaccionar. Si haces eso, puede que te sientas más tranquila. Dale la oportunidad a tu hija de que puede ser responsable en ese aspecto y de que madura y aprenda de los errores. La protección al final crea seres inmaduros.
4-Todo lo que negociéis, ponedlo por escrito y firmar el documento. Podéis firmar un documento oficial.

Para que la conversación sea amena y comience a confiar más en ti, háblale sobre tu adolescencia. Cuéntale los errores que cometiste, lo que hacías y de aquello de lo que te arrepientes. Comparte anécdotas con tu hija, y ella podrá mirarte con otros ojos e incluso confiar más en ti para contarte sus historias y vivencias. Puede así fortalecer más vuestra relación madre-hija y reducir así futuros conflictos negativos, donde aprendáis a resolver cualquier cosa a partir del diálogo.

Espero haberte podido ayudar un poco. Un cordial saludo.

Motivación de equipos deportivos en crisis

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En mi equipo de fútbol no hemos hecho una buena temporada y la gente no está muy motivada. Ahora tenemos la copa y quiero motivarles para que pongan todas las ganas posibles para ganarla. ¿Qué puedo hacer para conseguirlo?

Estimado:

Entiendo que se encuentra en una situación compleja. Le propongo la siguiente metodología:

  1. Organizar una concentración de todo el equipo. Analizar los errores cometidos, que supongo que usted los habrá observado. Analizar cómo corregirlos para futuros partidos.
  2. Diseñar nuevas tácticas. Entrenar las jugadas a balón parado desde diferentes estrategias (faltas, penaltis, saques de banda, saques de esquina…). Es importante el apoyo psicológico, pero también si ven que experimentan nuevas tácticas y van saliendo bien, les ayudará a sentirse más seguros, como que tienen un “as” bajo la manga.
  3. Ahora vamos con el apoyo psicológico. Anímales a que analicen sus puntos fuertes, y que intenten pensar cómo pueden aprovecharlos para el próximo partido. Planificar una táctica para que todos puedan aprovechar sus puntos fuertes. Ponerlo en práctica en partidos de entrenamiento para ver si funciona. Eso aumentará su autoestima.
  4. Plantea técnicas de relajación. Pon música de la naturaleza, y que vayan sintiendo la naturaleza a partir de los sonidos. A medida que vayan avanzando, irán realizando movimientos. Puede ayudarles a estirar las piernas y dándole masajes. Ellos pueden darse masajes en la cabeza y en los pies. Es bueno terminar cada sesión así para liberar las tensiones.
  5. Durante los entrenamientos, por cada acción que realicen bien, deberá reforzarlos. Alabe sus progresos, anímales cuando cometen un error y deles consejos para mejorarlos. Si ellos ven que les presta atención mientras juegan y analiza sus movimientos y valora sus progresos, se sentirán más motivados y les animará a seguir esforzándose. Debe usted esforzarse en ello, y si un jugador ha experimentado interesantes progresos, alabarle en público para que sus compañeros le aplauden. Se sentirá bien y querrá esforzarse para seguir satisfaciendo a sus compañeros de equipo.
  6. Cada día, mientras llega la copa, plantee un día dedicado a cada jugador. Cada miembro del equipo deberá valorar a su compañero, todas sus buenas cualidades. Que las anoten en un mural donde aparezca una foto del jugador. Puede pedirle ayuda a sus padres aportándole nuevos materiales. Es una manera de aumentar su autoestima.
  7. El día antes de la copa, haga una concentración que sirva para evaluar el trabajo que han realizado desde entonces. Analicen los progresos, que ellos planteen sugerencias tácticas y elaborar una táctica final para el gran partido.

Espero haberle ayudado. Estas técnicas valen para equipos de alevines como adultos, porque son estrategias básicas de motivación. Y toda la parte psicológica, para que tenga
funcionamiento, debe ir acompañada de la mejora diaria en el juego del equipo para que vayan aumentando poco a poco la confianza en ellos mismos. Esto es muy importante para tener más posibilidades de ganar.

Un cordial saludo y mucho ánimo.

Resolver conflictos dentro de un grupo

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“Somos un grupo de amigos y a menudo hay conflictos entre nosotros que no pasan a mayores. Sin embargo ahora hay un grave problema entre una parte del grupo contra los otros. Quiero mediar y resolver este problema. ¿Cómo puedo hacerlo sin posicionarme? Somos todos amigos desde hace muchos años y sería una pena arruinarlo todo por un problema que tiene solución.

Estimado:

Te felicito por la iniciativa que tienes de querer salvar las relaciones de amistad del grupo.
Intentaré explicarte una técnica para fomentar el diálogo:

1) Reúne a todos los miembros del grupo en el salón de tu casa (ya que has tenido la iniciativa tú). Intenta que vayan todos, es importante.
2) Si no tienes una pizarra o algo similar, compra una cartulina de tamaño grande y ponla encima de una mesa.
3) Expón al grupo el problema que te ha surgido y que te preocupa. Di lo que piensas, que tienes miedo de que el grupo se separe y quieres ayudarlos a que solucionen su problema. Esto podrá animarles, sentarles bien y decidir intentar hacer un esfuerzo.
4) Analiza el problema. Que cada uno diga su punto de vista. Anota todo en la cartulina con un rotulador fino. Si el grupo está dividido en dos puntos de vista, crea una tabla que permita contrastar los dos puntos de vista. Todos deben participar, y si le cuesta hablar, animadle.
5) Buscad los puntos en común y los contrarios. Ayudará a ponernos de acuerdo.
6) En donde haya discrepancias, hay que intentar pensar una solución sensata al problema.

La cuestión es buscar una solución que pueda satisfacer a todos, en la mejor medida de lo posible. Si es un tema del cual uno al final no va a salir ganando, al menos ayudarle a reflexionar sobre lo sucedido y que entienda la postura del que va a salir “ganando”. La cosa es intentar que todos maduréis con esto y que, a pesar de todo, podéis seguir siendo amigos. Reflejar todo el proceso en el mural porque os ayudará a ir hacia atrás y plantear una solución al problema.

Es importante que habléis por turnos. Si quieres puedes repartir tarjetas para controlar el turno de palabra. Cada vez que alguien hable, debe entregar una tarjeta (dale tres a cada una, al menos por cada ronda de discusión). Controla que todos participen, se puede averiguar por el número de tarjetas que tenga. Otra medida sería empleando una botella que vaya girando uno a uno indicando el turno de palabra, y que haya una persona que te ayude a controlar el tiempo que tarda cada uno en exponer su punto de vista. Tú haces de anotador y moderador, y el otro te ayuda controlando el tiempo del turno de cada participante. Son técnicas de diálogo. Si lográis resolver el conflicto, iros a tomar algo por ahí y disfrutar del resto del día. Una cena de convivencia sería lo ideal, sobre todo si vosotros mismos lo cocináis todo, aunque si no es posible por no tener nadie un piso propio (ignoro si sois adolescentes o jóvenes o adultos), pues reservad un sitio para cenar, aunque sea en un restaurante chino. Y luego a salir por ahí.

Un cordial saludo y mucha suerte, campeón.

¿Qué hacer cuando descubres a tu padre mirando pornografía?

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Mi papa me dijo que cambiara su foto de perfil de Facebook y luego al entrar en internet mi papa estaba viendo pornografía y yo me hice a la loca pero ahora no puedo aguantar más. Soy muy joven y no sabía que eso era hacer el amor y estoy traumada. ¡Ayúdenme, ayúdenme, por favor!

Estimada:

No es necesario que te alteres por esta situación, porque lo que hace tu padre es algo muy natural. Sinceramente no es considerado “hacer el amor” ver pornografía, aunque se masturbe viendo las escenas. Es posible que tu padre necesite experimentar nuevas sensaciones, y por eso recurre a la pornografía. Pero tranquila, que vea pornografía y se masturbe no quiere decir que no quiera a madre ni tampoco que le esté siendo infiel. Tu padre tiene necesidades como las que tienen todas las personas, y también puede sentir curiosidad por esos temas. Lo que pasa es que, posiblemente, le dé vergüenza reconocerlo o que sus seres queridos se enteren de ello. Ten en cuenta que es algo demasiado íntimo.

Puesto que estás muy preocupada, puedes optar por ir a hablar con él. Dile la verdad, que le pillaste viendo pornografía en Internet y que en ese momento no te atreviste a comentarle nada. Dile lo que sientes al respecto, pero piensa también en que él tiene derecho a su intimidad. Si acaso pregúntale por lo que siente. Si considera que tiene necesidades afectivas y sexuales, tal vez podrías animarle a que hablase con tu madre sobre el tema. Este tipo de situaciones, cuando se hablan y se reflexionan, pueden servir para fortalecer las relaciones de pareja.

Espero haberte ayudado. Un cordial saludo.

¿Qué hacer cuando la madre es más permisiva que el padre con los hijos?

Padres que no se ponen de acuerdoMi mujer es muy permisible en la crianza de mis hijas y son estas las que gobiernan mi casa y disponen. Parece que son ellas la madre. Mi mujer se niega a cambiar por temor a perder el cariño de mis hijas y a las reacciones que estas puedan tener con chantajes emocionales y agresiones verbales. ¿Cómo hacerle comprender a mi mujer que debe ocupar su lugar?

Estimado:

Ciertamente, la situación que hay en tu casa debe tomar un giro cuanto antes. A cuanto más tarde lo hagas, será peor. Tienes que intentar hablar con tu mujer para que se dé cuenta de cómo sus propias hijas, lamentablemente, se están aprovechando de su amabilidad y de su aprecio. Debe darse cuenta de que ese comportamiento puede pasarle factura en un futuro cuando lo terminen aplicando en el trabajo o con la familia de sus respectivas parejas, si se diera el caso. Intenta hacerle ver que sus hijas no van a madurar si al final se les consiente todos sus caprichos y su forma de actuar en cada momento. Hazle ver que ese comportamiento puede traerle consecuencias negativas en contextos diferentes al familiar. Y lo mismo digo si se diera el caso de que las llegase a sobreproteger de hacer ciertas actividades que ellas no desean hacer.

Sus hijas no van a dejar de quererla por dejar de ser “permisiva”. Lo que deberían ustedes de hacer es intentar negociar con ellas una serie de normas que se deben cumplir por todos. No se trata de ser autoritario con ellas, ni tampoco ser negligente. La idea es negociar esas normas de forma democrática, de forma que ellas participen y los padres puedan negociarlas de forma que sea lo más justo posible. Esas normas deberán ser firmadas por todos, e incluirán las consecuencias de no cumplir las normas por parte de todos, incluyendo los propios padres. Los padres negocian esas normas, pero deben ser firmes en el cumplimiento de esas normas.

Es probable que tus hijas, al principio, aborrezcan el nuevo sistema, aunque haya sido debatido y negociado, porque posiblemente no gozarán de la libertad que tenían antes y de que se les consienta todo como hasta ahora. Pero en un futuro sabrán agradecerlo, y lo pondrán en práctica cuando sean ellas las madres. Puedes comentarles esto, que es importante que ellas reflexionen sobre su conducta porque en un futuro sus futuras hijas pueden responderles igual, y que piensen entonces cómo se sentirían ellas si sus futuras hijas les chantajease emocionalmente. Para ayudarles a sentir empatía por su madre, te sugiero poner en práctica un juego de roles. En este caso, tus hijas serán el padre y la madre, y vosotros dos, tu mujer y tú, seréis los hijos de ella. Comportaos con ellas de la misma manera en que ellas se comportan con vosotros, a ver qué tal les sienta. Puede que les ayude a recapacitar.

Te deseo mucha suerte, ante todo insiste con tu mujer y tus hijas. Piensa que de mayores serán peores si se les consiente todo ahora.

Un cordial saludo.