Trabajar la motivación de adolescentes por los estudios

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Imagen extraída de: http://www.aaascholarships.org

Mi hijo de 12 años ha empezado este año 1º de ESO, hasta ahora ha ido bien, no es un niño de notables, pero lo ha aprobado todo. Este año no tiene ganas de nada, le he quitado el móvil, y le da igual. El estudia pero no lo suficiente porque ha suspendido en el primer trimestre muchas.
He hablado con los profesores y me dicen que no es un niño tonto, que va feliz al instituto, pero que no tiene ganas de nada.
¿Qué puedo hacer, los profesores me dicen que el interés tiene que salir de él.
¿Cómo hago para que muestre interes? porque ya no se que decirle.
Yo soy de hablar las cosas y razonar, pero con el no se puede. Me dice que le hablo de cosas de mayores y que es pequeño para entenderlas.

Tu hijo acaba de entrar en la adolescencia, y es normal que sufra cambios en sus intereses, y empieza a cuestionar la utilidad de lo que se estudia en el instituto. Hasta ahora puede que haya estudiado por inercia, pero tal vez el salto entre la etapa de Primaria y la eso le haya parecido demasiado significativo y no encuentra el sentido de esforzarse para aprender de la manera en que se aprende en el instituto. Entiendo que has intentado explicarle lo importante que es estudiar y esforzarse ahora pensando en su futuro profesional, pero muchos jóvenes con 12 años aún no tienen claro qué quieren
ser de mayores ni conocen campos que le apasionen, y todo eso les parece muy lejano. Si va feliz al instituto, entiendo que es porque se encuentra al menos a gusto con sus compañeros y compañeras de clase, algo que es positivo. En cualquier caso, habría que valorar si existe alguna otra hipótesis explicativa que justifique lo que le sucede y que hasta ahora haya sido ignorada.

Una solución podría ser acudir a un gabinete psicopedagógico, donde pueden hacer una exploración de su personalidad, conducta, motivaciones y valorar una posible hipótesis explicativa de su actual rendimiento en el instituto. Sería entonces trabajar a partir de esa hipótesis y a la vez trabajar su motivación. Sería también positivo que desde el gabinete se trabajasen con él técnicas de estudio y se realizase un seguimiento de su trabajo, tanto para la realización de deberes como para el estudio de las materias como de su propia motivación e implicación. Quizás contando con alguien que esté apoyándolo pueda mejorar su rendimiento y motivarse cuando vea resultados positivos, y esta persona puede incluso hablar con él cuando se encuentre sin ganas de nada y animarlo. Si les parece bien, si su actitud es positiva cada semana, pueden hacer alguna tarde del fin de semana alguna actividad juntos que le estimule como recompensa por su esfuerzo y constancia.

La adolescencia en general es una etapa dura, y muchas veces en los institutos no se tiene en cuenta ni la madurez vocacional ni las motivaciones. Tampoco siempre la transición entre la etapa de Educación Primaria y la de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) es la adecuada, lo cual termina por desanimar al alumnado, o simplemente se plantea una metodología de enseñanza-aprendizaje demasiado conservadora, memorística, injustificable y aburrida, lo cual termina por desanimar al
alumnado. Si el alumnado siente que las tareas que se hacen en clase no sirven para nada, es algo con lo que hay que trabajar.

¿Qué medidas podemos tomar si nuestros hijos e hijas son rebeldes?

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Fuente: https://static.vix.com/

Tengo una hija de 18 años que esta muy rebelde: sale del instituto y luego se va a otro lado sin avisar, contesta de forma grosera pero sin lisuras, aun no ha empezado estudios superiores y quiere salir todos los fines de semana a pasear y dice que tiene derecho a salir, pero no cumple ni pone de su parte en los estudios.”

Es normal que a esta edad, habiendo cumplido la mayoría de edad, haya personas que sientan que ya tienen derecho a tomar sus decisiones sin que sus padres les controlen o les impongan lo que tienen que hacer en cada momento. Es decir, se sienten que, por edad, son libres de hacer lo que les plazca sin pensar en las consecuencias de sus actos y a veces puede fallar la empatía.

Es comprensible que una persona de su edad quiera disfrutar de su juventud y salir todos los fines de semana, lo cual no me parece mal, siempre y cuando haya cumplido con sus responsabilidades. Entiendo que su rendimiento académico no es el deseado dadas las exigencias de la etapa educativa en la que se encuentra (entiendo que está estudiando Bachillerato).

Creo que tendríais que reuniros con ella, intentando acercaros a ella amablemente y no haciendo caso a las reacciones groseras que pueda tener, porque si reaccionas con enfado a la primera, no lograrás conseguir hablar con ella y calmarla. Demostrad que estáis preocupados por su rendimiento y que entendéis que desee vivir su juventud y salir con sus amistades, pero que también debe cuidar sus responsabilidades. Lo ideal sería negociar un horario, donde se especifique el tiempo dedicado a los estudios y el tiempo dedicado al ocio. Podría por ejemplo librar los sábados por la tarde-noche y por la mañana estudiar, y el domingo, tras descansar por la mañana tras haber salido el sábado por la noche, dedicarlos a estudiar. Decidle que le dejaréis salir a donde quiera e incluso con un horario que a ella le agrade a cambio de poner de su parte en los estudios entre semana. Eso incluye que por las tardes tenga un horario para estudiar en casa y hacer los deberes. Valorad la posibilidad de contratar a un profesor o maestro (a ser posible con conocimientos de psicopedagogía) que todas las tardes le realice un seguimiento académico, le enseñe técnicas de estudio y le ayude con las materias que le cuestan más, entre otros. Podríais ofrecerle esto como una muestra de que queréis ayudarla y que invertiréis lo que haga falta para que ella pueda cumplir con sus responsabilidades académicos. Dejad claro que esto es una ayuda para que ella pueda lograr sus objetivos y poder a cambio disfrutar de su tiempo de ocio, y no un castigo.

Es cierto que lo ideal habría sido empezar antes y no cuando queda mes y medio de curso, pero al menos para conseguir lo que se pueda y, en el peor de los casos, llevarlo a cabo también durante el verano, ya entonces pactando los horarios de estudio y ocio para estos dos meses.

 

Padres con hijos adolescentes

“Mi hijo

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Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com

 de 11 años está muy rebotado y él no era así.”

 

Es normal que al comienzo de la adolescencia tu hijo experimente cambios en su conducta. Tiene ya desarrollada una suficiente capacidad reflexiva como para cuestionar las normas, o tener unas necesidades e intereses que posiblemente no sean adecuadas para vosotros pero para su punto de vista le parece correcto, independientemente de quién pueda tener mayor coherencia en su postura. Poco a poco vuestro hijo tendrá una mayor necesidad de ser más independiente, incluyendo a la hora de tomar decisiones, y le gustaría disponer de esa libertad para ello.

Como padres, vuestro deber es darle consejos partiendo de vuestra experiencia, pero dándole a entender que es él quien debe tomar la decisión, asumiendo las consecuencias de sus actos, tanto las positivas como las negativas (según y como se mire). En cuanto a las normas, conviene negociarles y llegar a acuerdos entre ambas partes, donde cada una asumirá las consecuencias de no cumplir las normas (incluyendo las de los padres).

En todo momento tenéis que emplear el diálogo para conversar con él, y llevar a cabo la empatía, tanto vosotros como enseñarla a vuestro hijo. Podéis pedir ayuda a profesionales para que os asesoren sobre cómo relacionarse con adolescentes y cómo afrontar todos los retos que aparecen con la adolescencia, así como estrategias para resolver conflictos de forma dialógica y pacífica.

Madre que no deja a su hija tener novio

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Imagen extraída de:

Tengo 18 años soy estudiante de gastronomía y vivo con mi mamá y mi padrastro, hace dos años vengo tratando de que mi mamá acepte a un chico y no hay resultado me prohibió hablar con él y hace poco yo le conté que lo sigo haciendo y no le molesto, pero no quiere que lo vea yo realmente odio mentirle ami madre y ocultar la relación, pero creo que no hay nada que la haga cambiar de opinión y voy a perder a esta persona porque él no le gusta la relación a escondidas“.

Es posible que tu madre no se haya dado cuenta del hecho de que ya tienes 18 años y de que estás creciendo. Hace prácticamente dos días eras una niña que iba a la guardería. No sé si antes has tenido pareja y tuviste una mala experiencia, pero si no ha sido así, tal vez tu madre reacciona así por miedo a lo que pueda pasarte. Ignoro cómo serás de carácter, pero no sé si tu madre confía mucho en ti o teme de que alguien se aproveche de ti o te convenza para hacer cosas de las que luego te puedas arrepentir. Eso depende de tu personalidad o, al menos, de la visión que tu madre tenga sobre ti.

Creo que sería bueno que hablaras de todo esto con tu madre, donde ella te explique por qué no le agrada la idea de que tengas una pareja a esta edad, y tú le expliques todo lo que te aporta tu chico, e incluso le animes a que algún día venga a casa a merendar. Si lo conoce y le transmite buenas sensaciones, puede que cambie de opinión. El miedo a lo nuevo es algo que muchas veces supone una barrera para seguir evolucionando.

Espero haberte ayudado un poco.

 

Mi hijo dice que es bisexual

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Imagen extraída de: http://www.zikepsicologia.com/2015/02/bisexualidad-mito-o-realidad.html

Mi hijo de 14 años nunca a tenido novia, sufre de bullying en toda la secundaria, es hijo único, muy sensible, no es sociable, buenas calificaciones, muy deportista.

Se burlan de él porque no tiene novia, y se volvió muy inseguro. Y puso él en las redes sociales que era bisexual. Decidimos hablar con él mi esposo y yo, le preguntamos directamente y dijo que sí, que le atraían los niños y las niñas. Le preguntamos: ¿has besado una niña? Y contesto que no. ¿Y a un niño? Y contestó ¡no! Y le dijimos, ¿entonces cómo sabes? Dijo desde poco tiempo.

Le pedimos que confiara, en nosotros, y que borrara eso de las redes sociales. Se molestó, lo borró, le dijimos que lo queríamos mucho y que podía confiar en nosotros… y quedamos en hablar otro día. No sabemos qué hacer. No sabemos si está confundido porque se ha sentido rechazado tantas veces… ¿Es la edad? ¿Las hormonas? ¿No sabemos qué hacer?

La identidad sexual es algo que se va reconstruyendo conforme el adolescente vaya teniendo experiencias. A medida que vaya leyendo, manteniendo diferentes tipos de relaciones sexuales, conociendo a personas, sintiendo emociones…ésta se irá reconstruyendo. No sé si su hijo está convencido o está confundido, eso es algo que tendrá que descubrir él mismo. Ignoro si fue sincero cuando le preguntasteis si alguna vez había besado a alguien, tal vez sintió mucha presión y le resultó violento (más si le dijisteis que borrara ese mensaje en sus redes sociales), por miedo a que os metierais en su vida. Es posible que esté confuso, pero meterle presión solamente perjudica las cosas, e ignoro si habitualmente él tenía confianza con vosotros para contaros todo.

Creo que lo mejor es permitir que vuestro hijo siga con sus relaciones sociales y que experimente con aquellos que desee y tenga interés. En cuanto tenga experiencias amorosas con otras personas, y comience a sentir algo más que amistad, pues que una vez que pruebe pues valore la experiencia. Es posible que su identidad sexual sufra muchas evoluciones, y confusiones, pero es lo normal a medida que vaya viviendo nuevas experiencias.

Lo mejor que podéis hacer es animarle a acudir a una persona que le aportará información sobre todo esto. Podéis buscar a un psicólogo o a un sexólogo, y que le asesore sobre estos temas y los cambios que experimentará en esta etapa de su vida, incluyendo en su identidad sexual, y que le ayude a superar cualquier tipo de confusión o desengaño que pueda sufrir en esta etapa. También es bueno que le enseñe educación sexual, para que cualquier acto que realice a corto, medio y largo plazo, lo realice de forma adecuada, además de entender sus sentimientos y ayudarle a distinguir entre amor, amistad o admiración.

Ante todo, no presionarle, dejar que viva experiencias y, si siente que se ha equivocado, pues apoyadle. Es normal, entra todo dentro de su proceso de aprendizaje.

¿Cómo ganarnos la confianza de nuestros hijos para que nos cuente las cosas?

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Imagen extraída de: http://tipdiario.com/wp-content/uploads/comunicaci%C3%B3n.jpg

“Mi hijo de 11 años es muy reservado, no nos cuenta nunca nada ni sea bueno ni sea malo. Estamos hartos de repetirle que tiene que contarnos las cosas porque estamos para ayudarlo en lo que haga falta y darle consejo.

Hemos llegado a pensar en llevarlo a un psicólogo para que le enseñe a transmitir sus sentimientos. ¿Qué me recomiendan? ¿Tiene algún tipo de trastorno?”

No nos parece correcto que quiera obligarle a que cuente sus cosas. Lo único que hará es que se sienta incluso más incómodo, o incluso que desee no hacerlo para llevarles la contraria, aunque realmente tenga necesidad de hacerlo. Tampoco es suficiente la información que ha dado para que diagnosticarle un trastorno. Simplemente cada persona es un mundo, y los hay más extrovertidos, y los hay más introvertidos. Tal vez la pregunta clave sea la siguiente: ¿Por qué nuestro hijo no quiere contarnos las cosas?

Es posible que tengáis que ser vosotros los primeros en intentar ganaros la confianza de vuestro hijo. Sed más abiertos con él, contadle vuestras cosas, vuestras preocupaciones, pedirle consejo. Luego podéis poco a poco pedirle opinión sobre un tema de actualidad. Con 11 años, poco a poco ya va desarrollando su capacidad para reflexionar y tener un juicio crítico, así que debéis aprovecharlo. A medida que vaya ganando confianza, será capaz de contaros más cosas sobre él y su vida diaria. Si se siente a gusto con vosotros, todo irá mejor.

Habría, como he dicho antes, pensar por qué ahora no lo hace. Es posible que tema alguna consecuencia. Vuestro hijo será dentro de poco adolescente, y querrá tener más autonomía para tomar sus propias decisiones. Es posible que pueda tener miedo a contaros algo por alguna consecuencia que pueda sufrir, como que le prohibáis hacer algo que a vosotros os parezca inadecuado, o que le castiguéis si ha suspendido algún examen o ha tenido algún encontronazo con alguien, o simplemente que os enfadéis y le gritéis. ¿Recordáis si ha pasado algo similar antes, o algún conflicto en casa donde la resolución no fuese demasiado “dialógica”? Tal vez debáis empezar por esto, diciéndole que no vais a castigarlo ni prohibirle nada, que solamente le daréis consejos, pero que él será quien tome la decisión final. Esto a medida que vaya cogiendo confianza, pues lo tratais.

Adolescente retraída, distante y que pierde el control

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Imagen extraída de: http://www.taringa.net/post/hazlo-tu-mismo/16235776/10-trucos-para-hacer-que-tus-hijos-te-obedezcan-sin-esfuerzo.html

“Hola, me llamo (…) y quería hacerles una pregunta acerca de mi hija de 16 años. Desde que ha entrado en la adolescencia su carácter se ha vuelto retraído y distante.

Lo peor de todo es que cualquier conversación que intento tener con ella sobre cualquier tema sin importancia suele terminar en una discusión a gritos. Ella se pone cada vez más alterada y nerviosa y acaba perdiendo el control. El problema vino hace unos días, cuando, en una de esas discusiones, al final, me sacó de mis casillas y le amenacé con darle unos cachetes en el culo.

Entonces ella me desafió bajándose el pantalón del pijama y las bragas, y agachándose me dijo que lo hiciera si tenia valor. Yo le di una sonora palmada y la verdad es que mi hija se tranquilizó bastante. No sé si actué correctamente, ¿cuál es su opinión al respecto?”

La adolescencia es una etapa en la cual se sufren muchos cambios de humor y en la conducta. Los intereses evolucionan, y pueden no coincidir con los de los padres, y son más influenciables por sus relaciones sociales. Es posible que no quiera contar detalles de su vida por temor a que no les parezca bien a ustedes e intenten entrometerse en su vida. Puede querer tener libertad para tomar decisiones, y para eso prefiere mantener al margen a sus padres por miedo a que vuestras decisiones perjudiquen sus relaciones sociales. De ahí a que pueda ponerse muy nerviosa cuando intentas sacarle un tema que a ella le puede agobiar por temor a que descubráis detalles que no quiere que descubráis, o que no quiera que os metáis en su vida.

Personalmente, no actuó correctamente. De entrada, no debió amenazarle con ese tipo de castigo, resulta inadecuado para una persona de 16 años, pudiendo ser una humillación. Es más, con la sonora palmada que le dio, posiblemente se quedó tranquila por el estado de “schock” que sintió en ese momento. Pero por dentro puede sentirse humillada.

Intenta de nuevo dialogar, pidiéndole disculpas por lo ocurrido, e intentando decirle que estás muy preocupada por ella y que solamente quieres poder ayudarla en lo que necesite, y poder darle consejos, pero que ella no tiene por qué seguirlos. Solamente son consejos para ayudarla a reflexionar un poco sobre las decisiones que toma. Puedes, si quieres, contarle anécdotas de tu adolescencia, o si quieres que reflexione sobre una conducta, intenta ponerle alguna responsabilidad. Por ejemplo, que te ayude a hacer compras, o a limpiar la casa, o a hacer recados o cuidar a alguna persona, entre otros, que le ayude a madurar como persona. También puedes preguntarle si está disgustado con vosotros por alguna razón o si tiene miedo de algo, e intenta resolverlo y negociar las normas o mejorar las relaciones familiares a partir de actividades en familia. Poco a poco, para que así os vayáis acercando más mutuamente. Es importante que entre esas normas haya algunos deberes, tareas en las que debe ayudar, para que gane más autonomía y madurez. Con 16 años ya está capacitada para ayudaros en algunas tareas.

Si los problemas siguen, os recomendaría acudir a un mediador familiar que os ayude a resolver los conflictos y a dialogar más entre vosotros.