¿Qué puedo hacer si mi hermano ni estudia ni trabaja?

mi-hermano-no-estudia-psicopedagogia-cadiz
Imagen extraída de: https://mejorconsalud.com/que-hacer-con-un-nino-vago-consejos/

Mi hermano es un chico de 20 años que ni estudia ni trabaja. Mi madre lo hace todo por él y estoy harta de que siempre le saquen las castañas del fuego porque no aprende. No sé qué hacer para que espabile, cada vez que hablo del tema con mi madre se pone melodramática y me saca de mis casillas.

Entiendo por tu mensaje que has intentado dialogar tanto con tu hermano como con tu madre de todo esto y ninguno entra en razón o simplemente ni se puede dialogar con ellos (¿tienes padre?). Creo que antes de hablar con tu hermano, deberías intentar trabajar este asunto con tu madre para evitar que refuerce a tu hermano de manera negativa. Yo intentaría, cuando esté tranquila y animada, hacerle estas preguntas:

  • ¿Dónde te gustaría que tu hijo estuviera o qué estuviera haciendo dentro de cinco años? ¿y de diez?
  • ¿Crees que ahora mismo él está en condiciones de lograr esto? ¿qué crees que debería hacer para mejorar?
  • En caso de que diga “me vale con que sea feliz”, preguntar algo así como: ¿Y cómo él puede alcanzar esa felicidad? ¿qué es para ti y para él ser feliz? ¿es una felicidad a corto, medio o largo plazo? ¿crees que en un futuro podría tener problemas para desenvolverse en la vida por sí solo? ¿y será capaz de ayudarte en el futuro cuando te encuentres mal?

Luego habría que hablar con tu hermano. Habría que analizar si su comportamiento actual se debe a una serie de problemas que tuvo en el pasado, o si tu madre lo tuvo muy consentido, o si se encuentra desmotivado con la vida. Todo esto habría que analizarlo, y dirigiros a él mostrando preocupación y ofreciéndole ideas, preguntándole cómo le gustaría verse de unos años y si no tiene metas en la vida. En caso negativo, valorar
el por qué, analizando las ventajas de estudiar y trabajar y por qué él las rechaza. Si él siente que le aburre estudiar porque le fue mal en el instituto, quizás habría que ayudarle a buscar una formación alternativa, más práctica (por ejemplo, formación profesional para el empleo) y menos académica que la formación del instituto y la universidad, y relacionada con sus aficiones. En un gabinete psicopedagógico podría acudir para que realizasen un estudio de su personalidad, intereses y aptitudes con el objetivo de extraer un perfil al cual irían asociadas una serie de salidas académicas y profesionales. Esto sería solo una orientación, pero le ayudaría a despejar el camino y motivarse.

Trabajar la motivación de adolescentes por los estudios

motivacion-adolescentes
Imagen extraída de: http://www.aaascholarships.org

Mi hijo de 12 años ha empezado este año 1º de ESO, hasta ahora ha ido bien, no es un niño de notables, pero lo ha aprobado todo. Este año no tiene ganas de nada, le he quitado el móvil, y le da igual. El estudia pero no lo suficiente porque ha suspendido en el primer trimestre muchas.
He hablado con los profesores y me dicen que no es un niño tonto, que va feliz al instituto, pero que no tiene ganas de nada.
¿Qué puedo hacer, los profesores me dicen que el interés tiene que salir de él.
¿Cómo hago para que muestre interes? porque ya no se que decirle.
Yo soy de hablar las cosas y razonar, pero con el no se puede. Me dice que le hablo de cosas de mayores y que es pequeño para entenderlas.

Tu hijo acaba de entrar en la adolescencia, y es normal que sufra cambios en sus intereses, y empieza a cuestionar la utilidad de lo que se estudia en el instituto. Hasta ahora puede que haya estudiado por inercia, pero tal vez el salto entre la etapa de Primaria y la eso le haya parecido demasiado significativo y no encuentra el sentido de esforzarse para aprender de la manera en que se aprende en el instituto. Entiendo que has intentado explicarle lo importante que es estudiar y esforzarse ahora pensando en su futuro profesional, pero muchos jóvenes con 12 años aún no tienen claro qué quieren
ser de mayores ni conocen campos que le apasionen, y todo eso les parece muy lejano. Si va feliz al instituto, entiendo que es porque se encuentra al menos a gusto con sus compañeros y compañeras de clase, algo que es positivo. En cualquier caso, habría que valorar si existe alguna otra hipótesis explicativa que justifique lo que le sucede y que hasta ahora haya sido ignorada.

Una solución podría ser acudir a un gabinete psicopedagógico, donde pueden hacer una exploración de su personalidad, conducta, motivaciones y valorar una posible hipótesis explicativa de su actual rendimiento en el instituto. Sería entonces trabajar a partir de esa hipótesis y a la vez trabajar su motivación. Sería también positivo que desde el gabinete se trabajasen con él técnicas de estudio y se realizase un seguimiento de su trabajo, tanto para la realización de deberes como para el estudio de las materias como de su propia motivación e implicación. Quizás contando con alguien que esté apoyándolo pueda mejorar su rendimiento y motivarse cuando vea resultados positivos, y esta persona puede incluso hablar con él cuando se encuentre sin ganas de nada y animarlo. Si les parece bien, si su actitud es positiva cada semana, pueden hacer alguna tarde del fin de semana alguna actividad juntos que le estimule como recompensa por su esfuerzo y constancia.

La adolescencia en general es una etapa dura, y muchas veces en los institutos no se tiene en cuenta ni la madurez vocacional ni las motivaciones. Tampoco siempre la transición entre la etapa de Educación Primaria y la de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) es la adecuada, lo cual termina por desanimar al alumnado, o simplemente se plantea una metodología de enseñanza-aprendizaje demasiado conservadora, memorística, injustificable y aburrida, lo cual termina por desanimar al
alumnado. Si el alumnado siente que las tareas que se hacen en clase no sirven para nada, es algo con lo que hay que trabajar.

Irse al extranjero y echar de menos a tu familia

echar-de-menos
Imagen extraída de: http://www.elephantjournal.com

Pues mi caso es que el pasado 7 de enero viajé a Lisboa para realizar mi erasmus (Estaré dos meses haciendo prácticas aquí). Es la primera vez que estoy fuera de mi casa sin familia, amigos, ni nadie cercano a mi y hay muchos momentos en los que me da bajón y no paro de llorar. Llevo dos semanas aquí y este fin de semana ha venido mi familia a visitarme y a visitar la ciudad. Cuando mi familia ha cogido el taxi para irse al
aeropuerto de vuelta a mi ciudad, he roto a llorar desconsoladamente.
Me encuentro muy solo en esta ciudad y el problema es que no sé el idioma (cosa que dificulta mucho las relaciones con los demás), hago las practicas en una empresa en la cual son 3 personas y cada persona tiene su vida con sus hijos, mujer, etc. y no consigo dejar de sentirme solo. Agradecería mucho vuestra ayuda y que me recomendarais que debo hacer para no sentirme tan solo. Lo único que siento ahora mismo son ganas de
volverme a mi ciudad, y pienso los 45 días que me quedan por delante y no paro de llorar.

Lamento la situación por la que estás pasando. Creo que deberías diseñar un plan de actividades para crear una rutina diaria que te permita facilitar tu adaptación a tu nuevo entorno. Es siempre difícil independizarse (aunque sea temporalmente) y adaptarse a una nueva ciudad (más si es la primera vez que lo haces), pero contando con la ayuda de profesionales y de tu familia y amistades, puedes lograrlo.

Me dices que no dominas el idioma, pero precisamente el objetivo principal de Erasmus es que desarrolles tus competencias comunicativas en ese idioma. Piensa en actividades que podrían ayudarte a reforzar el idioma. Sé que al quedarte solamente un mes y medio por lo menos no puedes comprometerte a una actividad de larga duración, pero intenta participar en actividades puntuales que te permitan socializar a la vez que reforzar el aprendizaje del idioma (es la idea, ya que quedándote en casa no lo lograrás): Cursos y talleres, gimnasios, tertulias literarias o de cine, dar clases de español a portugueses (cuando te vayas puedes darlas por videoconferencia, si a tu alumnado no le importa), participar en actividades puntuales de voluntariado, es decir, actividades que te permitan conocer a gente nueva y poco a poco arrancar más en el idioma, y a la vez esforzándote por relacionarte mejor con tus compañeros/as de trabajo si realmente sientes que valen la pena como personas. Te sugiero llevar a cabo un diario donde anotes todo lo que hagas, tus avances y cómo te sientes en cada momento.

Mi hijo se aburre en clase y no le gusta el colegio (Educación Infantil)

aburrido
Imagen extraída de: https://muminai.files.wordpress.com/2010/09/clase2.jpg

“Resulta que la etapa de infantil la empezó en otro colegio, se adaptó muy bien, le gustaba e iba contento. Desde que este año se le cambió de colegio por motivos de trabajo no tiene el mismo interés por el colegio ni por las tareas.

Dice que es muy aburrido y se cansa. Pero resulta que en su clase no es el único. ¿Puede ser falta de motivación? ¿Será por mi hijo o por qué?”

Los cambios siempre suelen ser duros. Es posible que tu hijo estuviese adaptado al otro colegio en el sentido de que la metodología de clase era más divertida y dinámica, basada más en el juego. Ahora este año puede que en su nuevo colegio se siga una metodología más tradicional, más de elaborar fichas continuamente, y puede que esto no le motive. Pueden también influir otros factores, como el salto de un curso a otro, ya que a partir de 5 años ya poco a poco deben aprender a leer y a hacer más fichas de lectura, y es normal que ahora las actividades sean menos lúdicas.

Podrías hablar con sus maestros, para que valoren el rendimiento de tu hijo, y expliquen qué tal se lleva con sus compañeros/as de clase. Es importante valorar todo, ver si a lo mejor hay algún factor que influye, como unas relaciones sociales no muy positivas con sus compañeros, e incluso alguna que otra regañina que reciba por parte de sus maestros. Con todo, es posible que haya falta de motivación, no se puede descartar, pero es conveniente hablarlo e investigar. Estaría bien que intentaras preguntarle a tu hijo qué le gustaba de su antiguo colegio y qué no le gusta del nuevo, para hallar la situación. En el caso de que sea la metodología, tu hijo debe saber que posiblemente a partir de ahora no sea todo tan lúdico como antes, pero tú puedes intentar motivarle acerca de lo importante que será para él estudiar e ir al colegio, para su futuro, y en casa luego puedes intentar jugar a juegos didácticos con él, para seguir estimulándole.

Motivación de equipos deportivos en crisis

futbol
Imagen extraída de: http://clublasencinas.es/cebblogs/wp-content/uploads/2014/02/futbol_dic2013.jpg

En mi equipo de fútbol no hemos hecho una buena temporada y la gente no está muy motivada. Ahora tenemos la copa y quiero motivarles para que pongan todas las ganas posibles para ganarla. ¿Qué puedo hacer para conseguirlo?

Estimado:

Entiendo que se encuentra en una situación compleja. Le propongo la siguiente metodología:

  1. Organizar una concentración de todo el equipo. Analizar los errores cometidos, que supongo que usted los habrá observado. Analizar cómo corregirlos para futuros partidos.
  2. Diseñar nuevas tácticas. Entrenar las jugadas a balón parado desde diferentes estrategias (faltas, penaltis, saques de banda, saques de esquina…). Es importante el apoyo psicológico, pero también si ven que experimentan nuevas tácticas y van saliendo bien, les ayudará a sentirse más seguros, como que tienen un “as” bajo la manga.
  3. Ahora vamos con el apoyo psicológico. Anímales a que analicen sus puntos fuertes, y que intenten pensar cómo pueden aprovecharlos para el próximo partido. Planificar una táctica para que todos puedan aprovechar sus puntos fuertes. Ponerlo en práctica en partidos de entrenamiento para ver si funciona. Eso aumentará su autoestima.
  4. Plantea técnicas de relajación. Pon música de la naturaleza, y que vayan sintiendo la naturaleza a partir de los sonidos. A medida que vayan avanzando, irán realizando movimientos. Puede ayudarles a estirar las piernas y dándole masajes. Ellos pueden darse masajes en la cabeza y en los pies. Es bueno terminar cada sesión así para liberar las tensiones.
  5. Durante los entrenamientos, por cada acción que realicen bien, deberá reforzarlos. Alabe sus progresos, anímales cuando cometen un error y deles consejos para mejorarlos. Si ellos ven que les presta atención mientras juegan y analiza sus movimientos y valora sus progresos, se sentirán más motivados y les animará a seguir esforzándose. Debe usted esforzarse en ello, y si un jugador ha experimentado interesantes progresos, alabarle en público para que sus compañeros le aplauden. Se sentirá bien y querrá esforzarse para seguir satisfaciendo a sus compañeros de equipo.
  6. Cada día, mientras llega la copa, plantee un día dedicado a cada jugador. Cada miembro del equipo deberá valorar a su compañero, todas sus buenas cualidades. Que las anoten en un mural donde aparezca una foto del jugador. Puede pedirle ayuda a sus padres aportándole nuevos materiales. Es una manera de aumentar su autoestima.
  7. El día antes de la copa, haga una concentración que sirva para evaluar el trabajo que han realizado desde entonces. Analicen los progresos, que ellos planteen sugerencias tácticas y elaborar una táctica final para el gran partido.

Espero haberle ayudado. Estas técnicas valen para equipos de alevines como adultos, porque son estrategias básicas de motivación. Y toda la parte psicológica, para que tenga
funcionamiento, debe ir acompañada de la mejora diaria en el juego del equipo para que vayan aumentando poco a poco la confianza en ellos mismos. Esto es muy importante para tener más posibilidades de ganar.

Un cordial saludo y mucho ánimo.