Ausente entre la tarde del 22 de noviembre y el 25 de noviembre inclusives

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Estimados/as clientes y colegas:

Les informo de que estaré ausente entre la tarde del día 22 de noviembre y el día 25 de noviembre inclusives por asuntos de corte académico.

Para cualquier consulta, pueden enviarme un correo electrónico y les contestaré en la mayor brevedad posible.

Disculpen las molestias. Un cordial saludo.

Rafael López Azuaga

¿Qué hacer si soy adicta a las redes sociales?

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¿Me pueden ayudar?

Antes que nada, deseo felicitarte porque es muy importante que seas tú misma la que reconozca que tiene una adicción. Personalmente deberías contar con ayuda profesional para esto, así como el apoyo de familiares y amistades, ya que no es algo que se logre controlar en poco tiempo.

Decirte que una adicción se produce cuando el uso excesivo de las redes sociales afecta a todas nuestras facetas de nuestra vida (familia, trabajo, estudios, amistades, salud…). En el momento en que eso ocurra, ya tenemos una adicción. Sería interesante que tú misma intentases establecer un horario de uso de las redes sociales. No se trata de prohibir el uso de éstas, si no de tener un control de éstas. Te sugiero lo siguiente:

-Diseña un horario que llevarás a cabo los días entre semana. Las redes sociales las usarás por la noche antes de acostarte durante una hora, donde puedes hacer lo que desees. Los fines de semana podrás disponer de más tiempo.

-El resto del día, pues establece un horario de actividades que harás. Para reducir la ansiedad, te sugiero buscarte una nueva actividad, algo relacionado con tus aficiones y que te permita conocer a gente con la que relacionarte que no sea a través de las redes sociales. Cuando estés en casa (ignoro si estudias o trabajas), pues tienes que buscar una actividad y, si fuera posible, no disponer ni de un móvil ni de un ordenador con acceso a Internet. Puedes pedir ayuda a personas para que se queden con tu móvil o cambien la clave de Internet y te la den solamente llegado el momento, o si la necesitas para buscar información, que te supervisen para evitar que caigas en la tentación de consultar alguna de tus redes sociales.

-A diario deberías hacer alguna actividad deportiva y/o técnica de relajación y respiración para reducir tus síntomas de ansiedad.

-Es evidente que necesitarás disponer de un teléfono móvil para cuando salgas, por si necesitas realizar una llamada o recibir una llamada urgente. Te sugiero comprar un teléfono móvil básico (no un «smartphone») sin conexión a Internet.

Llegado un momento, tu dependencia a las redes sociales habrá sido reducida, y poco a poco puedes flexibilizar este horario o incluso disponer de un móvil smartphone siempre a mano porque ya controlas su uso, y aunque consultes de vez en cuando las redes, habrás aprendido a decir «basta» o ya no te enganchará tanto al tener muchas actividades que te satisfacen más y te enganchan más. Como te dije, no es fácil llevar esto, y estaría bien contar con un profesional que te guiara y supervisara, y pudiera darte consejos y trabajar tu autoestima y ansiedad.

Dificultades para aprender idiomas

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«He estudiado inglés por años y no puedo aprenderlo bien, no se si necesito ayuda es frustrante no poder hablar bien el idioma, ¿me podrían ayudar con eso?«

Puede deberse a muchos factores diferentes. ¿Tienes problemas a nivel general o solo te pasa con alguna destreza concreta (ej: el habla)? Hay personas que tienen dificultades con idiomas nuevos porque tal vez lo estudian de una forma demasiado académica, provocando que se le olvide el vocabulario, o lo estudian a partir de memoria visual provocando que no dominen la fonética, teniendo por ello dificultades en la expresión y comprensión oral. Quizás haya que evaluar estos aspectos:

1-Las técnicas de estudio que empleas para aprender y practicar el idioma.
2-Tu nivel en cada destreza. Ver si el problema está en las destrezas orales o escritas, y analizar qué es lo que falla.

Lo ideal sería que te buscaras a un profesional que te permitiese dar clases individualizadas y comenzase a trabajar desde el principio la pronunciación y la fonética en forma de taller, y luego educar tu oído. Hay personas que cometemos el error de traducir lo que escuchamos en inglés al español de forma literal, de ahí a que tengamos dificultades para distinguir lo que dice y seamos incapaces de aprender vocabulario nuevo a través del habla oral. Puede que tengas que trabajar esto muy cuidadosamente, de menos a más. De forma simultánea trabajar dinámicas de conversación contextualizadas, en forma de teatro, para que apliques el vocabulario que trabajes por tópicos, y escribas redacciones con dicho vocabulario e intentando combinar las formas gramaticales que estés aprendiendo. Así con cada tópico y avanzando. Luego el siguiente reto sería ir a un café de esos donde hay intercambios en otros idiomas, o incluso en un futuro irte un tiempo a un curso en el extranjero en un país anglosajón cuando tu oído esté más educado y domines más vocabulario. Inmerso en un contexto inglés puede ayudar a educar mejor tus destrezas.

Pero como te digo, tendríamos que explorar muchos aspectos, estoy dando sugerencias generales. No sé si estudias por tu cuenta o en una academia o en la escuela de idiomas, ni las destrezas que peor se te dan. A veces bajar el nivel y practicar en contextos simulados todo el nivel previo puede ayudar a corregir defectos de base que te permitan ampliar tu nivel.

Espero haberte dado algunas ideas al menos. Un cordial saludo y ánimo.

¿Qué medidas podemos tomar si nuestros hijos e hijas son rebeldes?

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«Tengo una hija de 18 años que esta muy rebelde: sale del instituto y luego se va a otro lado sin avisar, contesta de forma grosera pero sin lisuras, aun no ha empezado estudios superiores y quiere salir todos los fines de semana a pasear y dice que tiene derecho a salir, pero no cumple ni pone de su parte en los estudios

Es normal que a esta edad, habiendo cumplido la mayoría de edad, haya personas que sientan que ya tienen derecho a tomar sus decisiones sin que sus padres les controlen o les impongan lo que tienen que hacer en cada momento. Es decir, se sienten que, por edad, son libres de hacer lo que les plazca sin pensar en las consecuencias de sus actos y a veces puede fallar la empatía.

Es comprensible que una persona de su edad quiera disfrutar de su juventud y salir todos los fines de semana, lo cual no me parece mal, siempre y cuando haya cumplido con sus responsabilidades. Entiendo que su rendimiento académico no es el deseado dadas las exigencias de la etapa educativa en la que se encuentra (entiendo que está estudiando Bachillerato).

Creo que tendríais que reuniros con ella, intentando acercaros a ella amablemente y no haciendo caso a las reacciones groseras que pueda tener, porque si reaccionas con enfado a la primera, no lograrás conseguir hablar con ella y calmarla. Demostrad que estáis preocupados por su rendimiento y que entendéis que desee vivir su juventud y salir con sus amistades, pero que también debe cuidar sus responsabilidades. Lo ideal sería negociar un horario, donde se especifique el tiempo dedicado a los estudios y el tiempo dedicado al ocio. Podría por ejemplo librar los sábados por la tarde-noche y por la mañana estudiar, y el domingo, tras descansar por la mañana tras haber salido el sábado por la noche, dedicarlos a estudiar. Decidle que le dejaréis salir a donde quiera e incluso con un horario que a ella le agrade a cambio de poner de su parte en los estudios entre semana. Eso incluye que por las tardes tenga un horario para estudiar en casa y hacer los deberes. Valorad la posibilidad de contratar a un profesor o maestro (a ser posible con conocimientos de psicopedagogía) que todas las tardes le realice un seguimiento académico, le enseñe técnicas de estudio y le ayude con las materias que le cuestan más, entre otros. Podríais ofrecerle esto como una muestra de que queréis ayudarla y que invertiréis lo que haga falta para que ella pueda cumplir con sus responsabilidades académicos. Dejad claro que esto es una ayuda para que ella pueda lograr sus objetivos y poder a cambio disfrutar de su tiempo de ocio, y no un castigo.

Es cierto que lo ideal habría sido empezar antes y no cuando queda mes y medio de curso, pero al menos para conseguir lo que se pueda y, en el peor de los casos, llevarlo a cabo también durante el verano, ya entonces pactando los horarios de estudio y ocio para estos dos meses.

Padres con hijos adolescentes

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«Mi hijo de 11 años está muy rebotado y él no era así.»

Es normal que al comienzo de la adolescencia tu hijo experimente cambios en su conducta. Tiene ya desarrollada una suficiente capacidad reflexiva como para cuestionar las normas, o tener unas necesidades e intereses que posiblemente no sean adecuadas para vosotros pero para su punto de vista le parece correcto, independientemente de quién pueda tener mayor coherencia en su postura. Poco a poco vuestro hijo tendrá una mayor necesidad de ser más independiente, incluyendo a la hora de tomar decisiones, y le gustaría disponer de esa libertad para ello.

Como padres, vuestro deber es darle consejos partiendo de vuestra experiencia, pero dándole a entender que es él quien debe tomar la decisión, asumiendo las consecuencias de sus actos, tanto las positivas como las negativas (según y como se mire). En cuanto a las normas, conviene negociarles y llegar a acuerdos entre ambas partes, donde cada una asumirá las consecuencias de no cumplir las normas (incluyendo las de los padres).

En todo momento tenéis que emplear el diálogo para conversar con él, y llevar a cabo la empatía, tanto vosotros como enseñarla a vuestro hijo. Podéis pedir ayuda a profesionales para que os asesoren sobre cómo relacionarse con adolescentes y cómo afrontar todos los retos que aparecen con la adolescencia, así como estrategias para resolver conflictos de forma dialógica y pacífica.