Dudas sobre las decisiones que he tomado sobre mi futuro académico y profesional

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Imagen extraída de: http://www.catolicidad.com/2010/05/la-adolescencia-una-etapa-decisiva.html

Estoy a un año de tener que elegir una carrera profesional, y hace algún tiempo la elegí (ciencias físicas), pero he sentido recientemente que mi pasión por ella se ha marchitado, pero de un modo extraño. Parte de mi la odia, y otra no. Estoy muy confundido.

A veces las personas sufrimos una crisis en nuestra pasión. Cuando estudiamos una rama de estudios (entiendo que estás en Bachillerato o en la preparatoria, según el caso) o incluso cuando la ejercemos, nos damos cuenta de que realmente no nos gusta tanto como pensábamos al principio. Comenzamos a conocer funciones o tareas que no nos agradan, o contenidos que nos aburren. A veces también la metodología de enseñanza-aprendizaje y el profesorado influyen y nos desaniman. Y a veces las salidas profesionales no son tan fascinantes como pensábamos, ni tampoco las salidas académicas asociadas.

Estaría bien que te hicieras estas preguntas: ¿Por qué decidí matricularme en ciencias físicas? ¿qué es lo que más me gustaba de ellas? ¿cómo me gustaría ejercer profesionalmente a partir de ellas? ¿hay una carrera que realmente me gustaría ejercer? ¿por qué me he desanimado con ellas? ¿qué es lo que ha fallado que ha terminado por decepcionarme?

También debo añadir que las ciencias físicas en sí requieren mucho esfuerzo entenderlas y aprenderlas. La metodología y el profesorado aquí son esenciales, y no sé si realmente los métodos que se llevan a cabo en el aula son adecuados para que aprendáis de manera significativa las ciencias físicas. Piensa si realmente es esto, porque a lo mejor te gusta otra manera de enfocar las ciencias y tal vez es ahí a donde debas enfocar tu futuro académico y profesional una vez termines esta etapa educativa.

Finalmente, te sugiero acudir a un gabinete psicopedagógico para realizar pruebas para evaluar tus aptitudes, intereses y actitudes para así obtener un perfil con una serie de salidas académicas y profesionales asociadas. Ahí te podrán despejar toda la oferta académica que podría satisfacer tus necesidades, intereses y expectativas. Además, te sugiero contar con el apoyo de profesionales para ayudarte a afrontar las dificultades que te encuentres, así como ayudarte a relajarte y a orientarte en la toma de decisiones.

¿Cómo podría rendir más en la Universidad y superar mi miedo a preguntar en público?

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Imagen extraída de: https://noticias.universia.com.ar/vida-universitaria/noticia/2014/09/12/1111373/5-maneras-perder-miedo-preguntar.html

Buenas tardes, quisiera que por favor me ayudaran, estoy en primer semestre de Administración sucede que siempre he sido muy tímida, me da mucha pena exponer en publico hasta para participar, hacer preguntas al profesor en publico, por miedo de equivocarme, porque muchas veces no me fluye nada par participar, a veces tengo la idea pero se me dificulta expresarme correctamente. Es algo que me frustra porque me pierdo de buenas notas por no participar a pesar de que soy muy estudiosa y repaso en casa todos los días. Agradezco la ayuda.

Antes que nada, felicitarte porque tú misma te has dado cuenta de que es un aspecto que debes intentar cambiar de manera progresiva. Ese miedo a equivocarte, ¿viene de alguna mala experiencia del pasado? ¿cuántas veces has preguntado algo y te has equivocado, o has visto a personas equivocarse y que luego los demás se rían de esa persona?

Debes tener en cuenta que ya estás en la Universidad, en un lugar donde es normal que surjan muchas dudas al haber muchos contenidos nuevos. Y en tu clase la edad mínima será de unos 18 años, por lo que ya hay gente madura que sabrá comportarse y respetar las dudas de los compañeros, al contrario que a veces pasaba cuando estabas en el colegio. De no ser así, se les llamará la atención porque no es un comportamiento
adecuado para unos estudiantes universitarios (ni tampoco para los de primaria, en verdad).

Si quieres, para empezar a romper el hielo, te recomendaría mandarles correos electrónicos privados al profesorado preguntando tus dudas (todo el profesorado tiene una cuenta de correo pública). Al empezar a hacerlo por escrito, tienes más tiempo para pensar la pregunta y cuidar la expresión de ésta. Luego, pide tutorías para resolver tus dudas. En esta reunión solo estaréis el profesor o profesora y tú, nadie más. Luego,
una vez que hayas superado este reto, plantea la posibilidad de formular preguntas en los foros de las plataformas virtuales de aprendizaje que tenga la universidad, en caso de tenerla (aunque hoy en día lo habitual es tenerla). Y una vez que compruebes la reacción y cojas confianza con tus compañeros y te conozcan más, ya te sentirás más preparada para formular preguntas orales en clase. Si acaso, antes de formularla, la escribes en el cuaderno por si sientes que te vas a liar expresándote o a trabar.

Como ves, la idea es ir siempre de menos a más, hasta que ya seas capaz de llevar a cabo la conducta final que es la de hablar en público. Te será útil para cuando llegue el momento de hacer exámenes orales o exposiciones de trabajos ante los demás, o si en un futuro debes exponer tu trabajo fin de grado, a largo plazo. Si a pesar de ello tienes dificultades, te recomendaría acudir a clases de oratoria o de teatro, y a trabajar técnicas de relajación y respiración para ir más tranquila y poder rendir mejor cuando llegue el
momento de participar.

¿Qué puedo hacer si mi hermano ni estudia ni trabaja?

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Imagen extraída de: https://mejorconsalud.com/que-hacer-con-un-nino-vago-consejos/

Mi hermano es un chico de 20 años que ni estudia ni trabaja. Mi madre lo hace todo por él y estoy harta de que siempre le saquen las castañas del fuego porque no aprende. No sé qué hacer para que espabile, cada vez que hablo del tema con mi madre se pone melodramática y me saca de mis casillas.

Entiendo por tu mensaje que has intentado dialogar tanto con tu hermano como con tu madre de todo esto y ninguno entra en razón o simplemente ni se puede dialogar con ellos (¿tienes padre?). Creo que antes de hablar con tu hermano, deberías intentar trabajar este asunto con tu madre para evitar que refuerce a tu hermano de manera negativa. Yo intentaría, cuando esté tranquila y animada, hacerle estas preguntas:

  • ¿Dónde te gustaría que tu hijo estuviera o qué estuviera haciendo dentro de cinco años? ¿y de diez?
  • ¿Crees que ahora mismo él está en condiciones de lograr esto? ¿qué crees que debería hacer para mejorar?
  • En caso de que diga «me vale con que sea feliz», preguntar algo así como: ¿Y cómo él puede alcanzar esa felicidad? ¿qué es para ti y para él ser feliz? ¿es una felicidad a corto, medio o largo plazo? ¿crees que en un futuro podría tener problemas para desenvolverse en la vida por sí solo? ¿y será capaz de ayudarte en el futuro cuando te encuentres mal?

Luego habría que hablar con tu hermano. Habría que analizar si su comportamiento actual se debe a una serie de problemas que tuvo en el pasado, o si tu madre lo tuvo muy consentido, o si se encuentra desmotivado con la vida. Todo esto habría que analizarlo, y dirigiros a él mostrando preocupación y ofreciéndole ideas, preguntándole cómo le gustaría verse de unos años y si no tiene metas en la vida. En caso negativo, valorar
el por qué, analizando las ventajas de estudiar y trabajar y por qué él las rechaza. Si él siente que le aburre estudiar porque le fue mal en el instituto, quizás habría que ayudarle a buscar una formación alternativa, más práctica (por ejemplo, formación profesional para el empleo) y menos académica que la formación del instituto y la universidad, y relacionada con sus aficiones. En un gabinete psicopedagógico podría acudir para que realizasen un estudio de su personalidad, intereses y aptitudes con el objetivo de extraer un perfil al cual irían asociadas una serie de salidas académicas y profesionales. Esto sería solo una orientación, pero le ayudaría a despejar el camino y motivarse.

Qué hacer si tu hijo decide abandonar la carrera universitaria que está estudiando

dejar-universidadMi hija menor de 22 años, siempre la mejor de su clase desde pequeña, ahora en cuarto año de obstetricia en una universidad estatal, al igual que sus hermanas, pero dice que está estresada y que ya no le gusta el área de la salud, ¿qué podemos hacer, para que no tire a la basura todos estos años de estudio? Muchas gracias, espero puedan ayudarme.

Entiendo vuestra preocupación, pero antes habría que intentar analizar los motivos por los que vuestra hija ha decidido dejar la carrera universitaria que se encuentra estudiando en la actualidad. ¿Ha dejado de gustarle realmente? ¿no se ve ejerciendo profesionalmente de ello? ¿se ve incapaz de ejercer las funciones relacionadas con la carrera? ¿tiene ahora nuevos intereses académicos y laborales? ¿se siente demasiado
presionada?

Estaría bien intentar hablar con vuestra hija sobre lo que piensa hacer con su vida a partir de ahora. Que intente explicar con más detalles por qué no le gusta el área de salud. Es posible que solo se haya desanimado, o tal vez no le gusta exactamente esa especialidad. Ahora lo mejor es apoyar a vuestra hija. Si se siente confusa, podríais animarla a acudir a un gabinete psicopedagógico para que exponga su situación e incluso, si lo necesita, hacerle una pruebas para evaluar su personalidad, intereses y aptitudes con el objetivo de extraer un perfil con una serie de salidas académicas y profesionales asociadas a dicho perfil. No tiene por qué ser una carrera universitaria, y todo sería a nivel de orientación para ayudarle a despejar el camino.

Otra posibilidad sería que, si tiene tantas dudas, se tome un tiempo de descanso para estudiar otras materias. Podría irse a un país extranjero a estudiar inglés u otros idiomas (algo que le valdrá para todo, más en los tiempos actuales) e incluso podría allí hacer prácticas en una empresa. Posiblemente esa experiencia le ayude a despejar el camino, a veces hay prácticas para personas que tienen al menos aprobado el 50% de la carrera, y entiendo que es el caso de vuestra hija. Tal vez haciendo unas prácticas en el área de salud le ayudaría a darse cuenta si realmente no quiere ejercer de ello o incluso motivarle para regresar a la carrera con más ganas. Esta idea solamente sería factible si no tuviera claro qué desea hacer con su vida.

Eso sí, en cualquier caso, no forzarla a volver a estudiar esa carrera y a que la termine por narices, porque terminaría asociando emociones negativas a esa carrera y definitivamente la rechazaría.

Trabajar la motivación de adolescentes por los estudios

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Imagen extraída de: http://www.aaascholarships.org

«Mi hijo de 12 años ha empezado este año 1º de ESO, hasta ahora ha ido bien, no es un niño de notables, pero lo ha aprobado todo. Este año no tiene ganas de nada, le he quitado el móvil, y le da igual. El estudia pero no lo suficiente porque ha suspendido en el primer trimestre muchas.
He hablado con los profesores y me dicen que no es un niño tonto, que va feliz al instituto, pero que no tiene ganas de nada.
¿Qué puedo hacer, los profesores me dicen que el interés tiene que salir de él.
¿Cómo hago para que muestre interes? porque ya no se que decirle.
Yo soy de hablar las cosas y razonar, pero con el no se puede. Me dice que le hablo de cosas de mayores y que es pequeño para entenderlas.«

Tu hijo acaba de entrar en la adolescencia, y es normal que sufra cambios en sus intereses, y empieza a cuestionar la utilidad de lo que se estudia en el instituto. Hasta ahora puede que haya estudiado por inercia, pero tal vez el salto entre la etapa de Primaria y la eso le haya parecido demasiado significativo y no encuentra el sentido de esforzarse para aprender de la manera en que se aprende en el instituto. Entiendo que has intentado explicarle lo importante que es estudiar y esforzarse ahora pensando en su futuro profesional, pero muchos jóvenes con 12 años aún no tienen claro qué quieren
ser de mayores ni conocen campos que le apasionen, y todo eso les parece muy lejano. Si va feliz al instituto, entiendo que es porque se encuentra al menos a gusto con sus compañeros y compañeras de clase, algo que es positivo. En cualquier caso, habría que valorar si existe alguna otra hipótesis explicativa que justifique lo que le sucede y que hasta ahora haya sido ignorada.

Una solución podría ser acudir a un gabinete psicopedagógico, donde pueden hacer una exploración de su personalidad, conducta, motivaciones y valorar una posible hipótesis explicativa de su actual rendimiento en el instituto. Sería entonces trabajar a partir de esa hipótesis y a la vez trabajar su motivación. Sería también positivo que desde el gabinete se trabajasen con él técnicas de estudio y se realizase un seguimiento de su trabajo, tanto para la realización de deberes como para el estudio de las materias como de su propia motivación e implicación. Quizás contando con alguien que esté apoyándolo pueda mejorar su rendimiento y motivarse cuando vea resultados positivos, y esta persona puede incluso hablar con él cuando se encuentre sin ganas de nada y animarlo. Si les parece bien, si su actitud es positiva cada semana, pueden hacer alguna tarde del fin de semana alguna actividad juntos que le estimule como recompensa por su esfuerzo y constancia.

La adolescencia en general es una etapa dura, y muchas veces en los institutos no se tiene en cuenta ni la madurez vocacional ni las motivaciones. Tampoco siempre la transición entre la etapa de Educación Primaria y la de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) es la adecuada, lo cual termina por desanimar al alumnado, o simplemente se plantea una metodología de enseñanza-aprendizaje demasiado conservadora, memorística, injustificable y aburrida, lo cual termina por desanimar al
alumnado. Si el alumnado siente que las tareas que se hacen en clase no sirven para nada, es algo con lo que hay que trabajar.