El desarrollo de proyectos para trabajar las funciones ejecutivas, la autonomía y la creatividad

Las funciones ejecutivas son aquellas habilidades que nos llevan a las personas a planificar una acción y llevar a cabo todos los pasos necesarios para ejecutarla y obtener resultados. Esto implica en todo momento tomar decisiones y poner en práctica habilidades como la iniciativa, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva, etc. Es fundamental trabajar tareas que impliquen que el alumnado pueda desarrollar estas habilidades. En especial, el alumnado con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) puede presentar un déficit en funciones ejecutivas. Es por ello que, dentro del programa de intervención que se lleve a cabo, se introduzcan actividades que permitan trabajar las funciones ejecutivas. Para lograr motivar al alumnado y ayudarle a alcanzar aprendizajes funcionales, uno de los tipos de actividades que mejores resultados me han aportado ha sido la “creación de proyectos”. Se trata de guiar al alumnado para que diseñe un proyecto lo más realista posible y con un objetivo concreto, incluyendo también simulacros de tareas cotidianas que le ayuden a ser más autónomo, lo cual todo en general tendrá a su vez repercusión en su autoestima.

Entre los ejemplos de proyectos que he llevado a cabo con el alumnado, podría citar los siguientes:

  • Diseñar un invento innovador o un aparato tecnológico, señalando sus funciones, estructura, qué es lo que lo hace diferente, utilidad…
  • Derivado del anterior, la posibilidad de crear un anuncio publicitario para intentar vender el producto. Uno de los alumnos se motivó para crear el anuncio real, y durante el verano, dedicábamos un tiempo diario a avanzar en este proyecto, llegando a grabar un anuncio publicitario con dibujos y con nuestras voces grabando doblando al narrador y los diálogos.
  • Diseñar un concurso para la televisión (objetivos, presentador, reglas del concurso, retos, posibles premios, escenario y otros espacios del concurso…).
  • Planificar el menú semanal de un comedor escolar, resultando este lo más equilibrado posible.
  • Planificar las vacaciones de verano de nuestra familia, incluyendo un simulacro de un diálogo entre cliente y agente de viajes.
  • Organizar diferentes eventos: bodas, cumpleaños, fiestas de nochevieja, obra de teatro basada en una película o videojuego que nos guste (indicando personajes, reparto de funciones, escenas de la obra, vestuario, maquillaje, decorado…), concierto de música (indicando instrumentos, espacios, entradas, catering, bandas que contrataremos para el intermedio, aparatos y personal laboral que necesitaremos…), en todo momento contando con un presupuesto de partida que deberemos aprender a gestionar bien.
  • Buscar un piso que se ajuste a nuestras necesidades.
  • Planificar la emancipación por tener que irnos a estudiar fuera (valorar si vamos en autobús o tren e informarnos de cómo, localizar diferentes lugares de interés en los alrededores, desplazarnos en la nueva ciudad…).
  • Planificar la compra para dos semanas para nuestra familia.
  • Organizar un campamento de verano, planificando las actividades que se realizarán en las dos primeras semanas, señalando los recursos necesarios.
  • Diseño de diferentes espacios o negocios: balnearios, restaurantes, casas…concretando las características de la decoración, actividades que se pueden hacer, servicios, menús, etc.
  • Organizar nuestro propio parque de atracciones, concretando las atracciones, recursos y descripción de cada una de estas atracciones.

Y así y muchas más propuestas podríamos formular. En todo momento se analizarían ejemplos reales para que el alumnado pudiese tener una referencia para diseñar sus proyectos, además de aprender a buscar en la red todos aquellos elementos y aquella información que pudiera ser útil para diseñar el proyecto. Considero que este tipo de actividades pueden ser trabajadas en todas las etapas, adaptándose a cada una de ellas, y en caso de plantearse ser trabajadas en equipo, podrían contribuir a desarrollar las habilidades sociales, la toma de decisiones, la empatía y el respeto entre todos y todas.

¿Cómo podría rendir más en la Universidad y superar mi miedo a preguntar en público?

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Imagen extraída de: https://noticias.universia.com.ar/vida-universitaria/noticia/2014/09/12/1111373/5-maneras-perder-miedo-preguntar.html

Buenas tardes, quisiera que por favor me ayudaran, estoy en primer semestre de Administración sucede que siempre he sido muy tímida, me da mucha pena exponer en publico hasta para participar, hacer preguntas al profesor en publico, por miedo de equivocarme, porque muchas veces no me fluye nada par participar, a veces tengo la idea pero se me dificulta expresarme correctamente. Es algo que me frustra porque me pierdo de buenas notas por no participar a pesar de que soy muy estudiosa y repaso en casa todos los días. Agradezco la ayuda.

Antes que nada, felicitarte porque tú misma te has dado cuenta de que es un aspecto que debes intentar cambiar de manera progresiva. Ese miedo a equivocarte, ¿viene de alguna mala experiencia del pasado? ¿cuántas veces has preguntado algo y te has equivocado, o has visto a personas equivocarse y que luego los demás se rían de esa persona?

Debes tener en cuenta que ya estás en la Universidad, en un lugar donde es normal que surjan muchas dudas al haber muchos contenidos nuevos. Y en tu clase la edad mínima será de unos 18 años, por lo que ya hay gente madura que sabrá comportarse y respetar las dudas de los compañeros, al contrario que a veces pasaba cuando estabas en el colegio. De no ser así, se les llamará la atención porque no es un comportamiento
adecuado para unos estudiantes universitarios (ni tampoco para los de primaria, en verdad).

Si quieres, para empezar a romper el hielo, te recomendaría mandarles correos electrónicos privados al profesorado preguntando tus dudas (todo el profesorado tiene una cuenta de correo pública). Al empezar a hacerlo por escrito, tienes más tiempo para pensar la pregunta y cuidar la expresión de ésta. Luego, pide tutorías para resolver tus dudas. En esta reunión solo estaréis el profesor o profesora y tú, nadie más. Luego,
una vez que hayas superado este reto, plantea la posibilidad de formular preguntas en los foros de las plataformas virtuales de aprendizaje que tenga la universidad, en caso de tenerla (aunque hoy en día lo habitual es tenerla). Y una vez que compruebes la reacción y cojas confianza con tus compañeros y te conozcan más, ya te sentirás más preparada para formular preguntas orales en clase. Si acaso, antes de formularla, la escribes en el cuaderno por si sientes que te vas a liar expresándote o a trabar.

Como ves, la idea es ir siempre de menos a más, hasta que ya seas capaz de llevar a cabo la conducta final que es la de hablar en público. Te será útil para cuando llegue el momento de hacer exámenes orales o exposiciones de trabajos ante los demás, o si en un futuro debes exponer tu trabajo fin de grado, a largo plazo. Si a pesar de ello tienes dificultades, te recomendaría acudir a clases de oratoria o de teatro, y a trabajar técnicas de relajación y respiración para ir más tranquila y poder rendir mejor cuando llegue el
momento de participar.

¿Será mi hija capaz de resolver los conflictos que surjan de forma autónoma?

conflictos-niñosMira soy papá de una nena de 3 años que recién empezó a ir a un caif, a ella le a ido muy bien, pero la conozco y a veces observó cómo a ella le frustran las situaciones que no puede controlar, por ejemplo que otro niñ@ no comparta los juegos con ella, y lo que más me llamó la atención puntualmente de verla, fue: un niño hizo llorar a una nena, quitándole un juguete, ella la abrazo y dio un beso, esa niña 2 minutos más tarde le quitó a ella otro juguete, al verse molesta atino a morderse la mano y gritar, obvio no me contuve y la abrace pedí que se calme y le di un beso y la mandé jugar con otra cosa, pero cada vez que la dejaba sentía que ella me necesitaba por esas situaciones y no me gusta pensar en ello pero no puedo evitarlo, la pregunta puntual es cuál es la manera correcta de ayudar pero para que ella aprenda a resolver esas situaciones sin generarse ni generar a otros agresión de algún tipo, no sé si se entiende mucho lo que quiero saber pero es más o menos eso, desde ya muchas gracias.

La mejor manera de ayudar a tu hija es enseñándole pautas para resolver conflictos típicos que pueden experimentar los niños y niñas de 3 años. No debes nunca protegerla, sino enseñarle esas pautas que les ayuden a madurar, a mejorar sus habilidades sociales y a tener más confianza en sí misma. Esto repercutirá de manera positiva en su autoestima.

Te recomiendo hacer simulaciones con juguetes donde representéis escenas típicas que ha vivido en la escuela u otras que hayan podido ver en los dibujos animados de la televisión o en el parque. Los dos debéis interaccionar usando juguetes y representando el comportamiento ideal en cada juguete, según el contexto del conflicto. Luego debes ponerlo en práctica animando a tu hija a jugar en el parque con otros niños y niñas, controlando desde lejos que todo va bien, pero siempre dejando que ella pueda tener la oportunidad de emplear las estrategias que le has enseñado. Y por supuesto, su padre siempre debe ser el modelo a seguir para su hija, y debes evitar tener delante de ella conductas que no te gustaría que tu hija tuviese en el día a día, resolviendo los conflictos de la misma forma en que a ti te gustaría que los resolviera.

Si tienes constancia de que ha empleado estas estrategias, debes reforzarla alabando su comportamiento. Por el contrario, si compruebas que a pesar de todo ella ha llegado a reaccionar de manera inadecuada a un conflicto, pues tu hija debe recibir una consecuencia por su acto, que nunca debe ser un castigo físico (azotes en el culo y demás) porque estarías contradiciendo el mensaje que tú le quieres transmitir. La consecuencia puede ser que no pueda hacer algo que le agrade o que deba pedir disculpas y hacer algo por la otra persona, por ejemplo. Es algo que debes analizar.

Si tienes dudas, puedes ponerte en contacto con profesionales de la psicopedagogía y la psicología infantil, o hablar con los maestros y maestras de tu hija sobre este asunto. Seguro que pueden aportarte ideas y consejos para ayudaros a ti y a tu hija.