Presentación del libro “¿Qué tengo que hacer para crear un gabinete psicopedagógico?”

Portada del libro

A partir de mi experiencia como psicopedagogo en un gabinete psicopedagógico, he decidido escribir un libro dirigido a aquellos profesionales de la pedagogía, psicología y psicopedagogía que estén pensando en emprender sus propios proyectos educativos y crear su propio centro (gabinete psicopedagógico, gabinete pedagógico, centro pedagógico, despacho profesional de psicopedagogía, etc.).

A lo largo de este libro, se aprenderán las claves para la maduración de ideas, posibles servicios que se pueden ofrecer en un gabinete psicopedagógico, el análisis de la validez y de la factibilidad de nuestra idea; el análisis de las dificultades, amenazas, fortalezas y oportunidades (DAFO), estrategias de marketing para gabinetes psicopedagógicos, la organización de los recursos humanos del gabinete psicopedagógico, el plan económico-financiero del gabinete psicopedagógico, ayudas y subvenciones, vías de financiación, el diseño del plan de empresa, etc.

Este libro es complementario al servicio que se ofrece de creación de gabinetes psicopedagógicos para aquellos que estén interesados. Se encuentra disponible en Amazon, tanto en formato impreso como en eBook.

Espero que el libro sea de utilidad para muchos.

Mi pareja ve pornografía a escondidas

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Imagen extraída de: http://cdn7.larepublica.pe/sites/default/files/styles/img_620/public/imagen/2015/07/20/Noticia-16713-porno.jpg

“He descubierto hace algún tiempo que mi pareja ve porno a diario y a escondidas. Suele hacerlo siempre que se echa a siesta, aprovecha para meterse el móvil a la habitación y ver vídeos pornos todos los días. Lo he descubierto revisando su historial de búsquedas, pero no lo sabe, pues tendría que descubrirme que le he revisado el móvil. A mi esto me molesta muchísimo, me parece que es un cerdo, porque la relación sexual que tenemos es buena y satisfactoria sobretodo para él. Yo no sé cómo abordarlo, si se lo digo me descubre y encima va a seguir haciéndolo siempre que quiera y mintiéndome acerca de ello y si no de lo digo, me está creando tal malestar que ya no soy capaz de mirarlo igual, me parece repugnante que todos los día tenga que ver lo, como si fuera un relajante muscular. Vamos no se que pensar, ni que hacer. Por favor ayúdenme.”

¿Por qué piensas que es malo lo que hace tu marido? ¿Por qué tu marido ve pornografía? ¿Has llegado a ponerte en su lugar y plantearte por qué ve pornografía? El hecho de ver pornografía no quiere decir que no esté satisfecho contigo a nivel sexual. Es simplemente que puede tener curiosidad por las experiencias sexuales que viven los protagonistas y sentir diferentes emociones. Podrías hablar con él acerca de las emociones que siente cuando ve pornografía, y qué es lo que más le gusta de ella, e incluso pedirle si algún día podríais ver juntos alguna película pornográfica. Tras la experiencia, opina lo que has sentido.

Este ejercicio que te propongo es para que trabajes la empatía, y así poder entender cómo se siente tu pareja. Este tipo de experiencias pueden incluso mejorar vuestra vida sexual. Podéis incluso aplicar lo que veáis en esas películas en vuestras prácticas sexuales y salir todos ganando.

Mi hijo dice que es bisexual

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Imagen extraída de: http://www.zikepsicologia.com/2015/02/bisexualidad-mito-o-realidad.html

Mi hijo de 14 años nunca a tenido novia, sufre de bullying en toda la secundaria, es hijo único, muy sensible, no es sociable, buenas calificaciones, muy deportista.

Se burlan de él porque no tiene novia, y se volvió muy inseguro. Y puso él en las redes sociales que era bisexual. Decidimos hablar con él mi esposo y yo, le preguntamos directamente y dijo que sí, que le atraían los niños y las niñas. Le preguntamos: ¿has besado una niña? Y contesto que no. ¿Y a un niño? Y contestó ¡no! Y le dijimos, ¿entonces cómo sabes? Dijo desde poco tiempo.

Le pedimos que confiara, en nosotros, y que borrara eso de las redes sociales. Se molestó, lo borró, le dijimos que lo queríamos mucho y que podía confiar en nosotros… y quedamos en hablar otro día. No sabemos qué hacer. No sabemos si está confundido porque se ha sentido rechazado tantas veces… ¿Es la edad? ¿Las hormonas? ¿No sabemos qué hacer?

La identidad sexual es algo que se va reconstruyendo conforme el adolescente vaya teniendo experiencias. A medida que vaya leyendo, manteniendo diferentes tipos de relaciones sexuales, conociendo a personas, sintiendo emociones…ésta se irá reconstruyendo. No sé si su hijo está convencido o está confundido, eso es algo que tendrá que descubrir él mismo. Ignoro si fue sincero cuando le preguntasteis si alguna vez había besado a alguien, tal vez sintió mucha presión y le resultó violento (más si le dijisteis que borrara ese mensaje en sus redes sociales), por miedo a que os metierais en su vida. Es posible que esté confuso, pero meterle presión solamente perjudica las cosas, e ignoro si habitualmente él tenía confianza con vosotros para contaros todo.

Creo que lo mejor es permitir que vuestro hijo siga con sus relaciones sociales y que experimente con aquellos que desee y tenga interés. En cuanto tenga experiencias amorosas con otras personas, y comience a sentir algo más que amistad, pues que una vez que pruebe pues valore la experiencia. Es posible que su identidad sexual sufra muchas evoluciones, y confusiones, pero es lo normal a medida que vaya viviendo nuevas experiencias.

Lo mejor que podéis hacer es animarle a acudir a una persona que le aportará información sobre todo esto. Podéis buscar a un psicólogo o a un sexólogo, y que le asesore sobre estos temas y los cambios que experimentará en esta etapa de su vida, incluyendo en su identidad sexual, y que le ayude a superar cualquier tipo de confusión o desengaño que pueda sufrir en esta etapa. También es bueno que le enseñe educación sexual, para que cualquier acto que realice a corto, medio y largo plazo, lo realice de forma adecuada, además de entender sus sentimientos y ayudarle a distinguir entre amor, amistad o admiración.

Ante todo, no presionarle, dejar que viva experiencias y, si siente que se ha equivocado, pues apoyadle. Es normal, entra todo dentro de su proceso de aprendizaje.

¿Cómo ganarnos la confianza de nuestros hijos para que nos cuente las cosas?

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Imagen extraída de: http://tipdiario.com/wp-content/uploads/comunicaci%C3%B3n.jpg

“Mi hijo de 11 años es muy reservado, no nos cuenta nunca nada ni sea bueno ni sea malo. Estamos hartos de repetirle que tiene que contarnos las cosas porque estamos para ayudarlo en lo que haga falta y darle consejo.

Hemos llegado a pensar en llevarlo a un psicólogo para que le enseñe a transmitir sus sentimientos. ¿Qué me recomiendan? ¿Tiene algún tipo de trastorno?”

No nos parece correcto que quiera obligarle a que cuente sus cosas. Lo único que hará es que se sienta incluso más incómodo, o incluso que desee no hacerlo para llevarles la contraria, aunque realmente tenga necesidad de hacerlo. Tampoco es suficiente la información que ha dado para que diagnosticarle un trastorno. Simplemente cada persona es un mundo, y los hay más extrovertidos, y los hay más introvertidos. Tal vez la pregunta clave sea la siguiente: ¿Por qué nuestro hijo no quiere contarnos las cosas?

Es posible que tengáis que ser vosotros los primeros en intentar ganaros la confianza de vuestro hijo. Sed más abiertos con él, contadle vuestras cosas, vuestras preocupaciones, pedirle consejo. Luego podéis poco a poco pedirle opinión sobre un tema de actualidad. Con 11 años, poco a poco ya va desarrollando su capacidad para reflexionar y tener un juicio crítico, así que debéis aprovecharlo. A medida que vaya ganando confianza, será capaz de contaros más cosas sobre él y su vida diaria. Si se siente a gusto con vosotros, todo irá mejor.

Habría, como he dicho antes, pensar por qué ahora no lo hace. Es posible que tema alguna consecuencia. Vuestro hijo será dentro de poco adolescente, y querrá tener más autonomía para tomar sus propias decisiones. Es posible que pueda tener miedo a contaros algo por alguna consecuencia que pueda sufrir, como que le prohibáis hacer algo que a vosotros os parezca inadecuado, o que le castiguéis si ha suspendido algún examen o ha tenido algún encontronazo con alguien, o simplemente que os enfadéis y le gritéis. ¿Recordáis si ha pasado algo similar antes, o algún conflicto en casa donde la resolución no fuese demasiado “dialógica”? Tal vez debáis empezar por esto, diciéndole que no vais a castigarlo ni prohibirle nada, que solamente le daréis consejos, pero que él será quien tome la decisión final. Esto a medida que vaya cogiendo confianza, pues lo tratais.