Miedo a la hora de decidir qué carrera universitaria elegir

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«Actualmente estoy cursando 2 bachiller de ciencias de la salud (Biología, química, matemáticas), y mi primera opción era enfermería. En mi comunidad la nota de corte es muy alta y es casi imposible acceder a estudiar ese grado, por lo que me vi obligada a buscar una segunda opción »por si las moscas». He escogido ingeniería química, pero me da bastante miedo equivocarme… Yo soy de ciencias de la salud, y en las ingenierías se suele cursar dibujo técnico y física… He estado mirando el plan de estudios de esta carrera y me gustan bastante las materias y las practicas que se llevan a cabo, pero yo siempre he pensado que si en bachiller no cursas alguna asignatura que en la carrera te piden, te puede ir muy mal… No sé muy bien como orientarme… por más que busco información por todas partes no logro decidirme… ¿Algún consejo? 

Gracias«

Estimada:

Si lo que realmente te interesa es enfermería, ¿por qué no lo intentas? Si no entras en ninguna universidad de tu comunidad autónoma, intenta en otras del resto de España. Existen muchas ayudas y becas para estudiantes que tienen que irse fuera de casa para estudiar, o incluso universidades privadas donde la nota de corte es más baja (si se da el caso de que podéis costearos eso).

Si quieres ver otras opciones, en primer lugar, decirte que si hay materias que no has estudiado y que son claves en otros grados, pues todo se aprende. Puedes desde matricularte en clases particulares durante el verano, y/o cursar algunas materias de física y de dibujo de nivelación que ofertan algunas facultades, para coger el ritmo. El lado positivo es que serás más polivalente en cuanto a dominio de materias. Si algo te gusta y te interesa, no dejes que tu rama de bachillerato o el no haber estudiado una materia o no dominarla bien te impida cumplir tus metas. Ahora, ¿estás seguro de que te interesa escoger una ingeniería? ¿o la coges solamente por el hecho de ser de ciencias?

Piensa en donde te gustaría verte dentro de unos años. Piensa por qué deseas estudiar enfermería, es decir, qué te atrae de los estudios, de la profesión, de lo que aportas a la sociedad, etc. Y lo mismo con ingeniería y otras carreras. Sobre todo es importante conocer las funciones que desempeñarías y los diferentes puestos de trabajo a los que puedes acceder, para saber si te ilusionaría ejercer de ello para toda la vida. Si estudias algo cuyas salidas laborales no te estimulan, o piensas que no vas a pasar más de cinco años ejerciendo de ello, tal vez deberías replantearlo.

Si tienes dudas, te recomendaría acudir a un gabinete psicopedagógico con el objetivo de que te hagan una entrevista y unas pruebas para valorar tu personalidad, tus intereses y tus aptitudes, con el objetivo de determinar un perfil del cual surjan una serie de salidas académicas y profesionales asociadas a tu perfil, y conocer a fondo cada una de ellas. Esto sería orientativo, tú eres luego quien toma la decisión final.

Un cordial saludo y ánimo.

Becas y ayudas para alumnos con necesidad específica de apoyo educativo. Curso 2017-2018

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Ya se ha abierto el plazo de presentación de solicitudes para las ayudas dirigidas al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE), para el curso 2017-2018. El plazo de presentación se encuentra abierto desde el 13 de agosto de 2017 hasta el 28 de septiembre de 2017. La información se encuentra en la siguiente página:

http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/catalogo/general/educacion/050140/ficha/050140-2017.html

En la sección «Becas» encontrarás un resumen de las características de esta convocatoria.

Ausencia del despacho entre el 3 y el 6 de abril por asistencia a Congreso

Estimados/as clientes e interesados:

Entre los días 3 y 5 de abril tendrá lugar el XIV Congreso Internacional de Educación Inclusiva «Prácticas innovadoras inclusivas: retos y oportunidades«, en Oviedo (Asturias, España), al cual asistiré para actualizar mis conocimientos en mi campo de investigación (educación inclusiva), así como presentar una comunicación con los resultados de mis investigaciones. Es por ello que esos días, así como el día 6 (viaje de regreso, llegaré muy tarde), estaré ausente del despacho, retomándose la actividad normal del gabinete el viernes día 7 de abril. Luego estaré disponible durante la Semana Santa para recuperar las sesiones pendientes o para atender a nuevos interesados/as.

En cualquier caso, si deseáis contactar conmigo, podéis hacerlo por teléfono móvil (aunque del fijo se me desvían las llamadas al móvil, pero la primera opción es más inmediata) o por correo electrónico, y ya me pondré en contacto con vosotros/as cuando tenga un descanso o hueco durante el Congreso.

Lamento las molestias que pueda causar esta breve ausencia del despacho.

¿Por qué suspendo matemáticas?

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«Las matemáticas siempre se me han dado mal, pero no es que sea por no practicar. Tengo seis horas semanales de clases particulares. En clase los sé hacer casi todos pero al llegar la hora del examen los suspendo todos. ¿Qué puedo hacer? Cada día tengo menos confianza en mí misma y pienso que soy tonta porque soy muy lenta al hacerlos y me siento triste.«

Estimada:

No es porque seas tonta. Es posible que a lo mejor no estás empleando las estrategias de aprendizaje adecuada. Dime: ¿Sientes ansiedad cada vez que tienes un examen de Matemáticas? Es posible que, al ponerte nerviosa, te bloquees y no te concentres para resolver los problemas. También no sé cómo estudias la asignatura, porque entiendo que en clase, con apuntes por delante e incluso orientaciones del docente, te puedan salir, pero luego están los exámenes donde no tienes apoyos. Deberías pensar si entiendes bien la materia, si relacionas todas las propiedades y teorías, o si para estudiar lo que haces es solamente repetir cientos de ejercicios y estudiártelos, pero sin entender la «esencia» del tema que estás estudiando de Matemáticas, es decir, sus propiedades, su aplicabilidad y la relación que existen entre todas ellas. De nada sirve hacer muchos ejercicios si no entiendes eso ni sabes relacionar los conceptos, aunque vayas a clases particulares. Te recomiendo intentar hacer «macro-esquemas» por cada tema, donde relaciones las propiedades, y comiences a resolver problemas tomando ese macro-esquema como referencia, poniéndolo por delante, y así valores qué se te da mal (planteamiento del problema, realización de determinados cálculos, etc.). Por ejemplo, hay personas que plantean bien la resolución del problema, pero fallan a la hora de realizar cálculos específicos como las derivadas, las integrales, las matrices y determinantes, los logaritmos, etc. En cuanto diagnostiques esto, será reforzar y trabajar más esto hasta que vaya evolucionando.

No eres tonta, solamente te sientes mal por el hecho de que no apruebas las matemáticas, pero estoy seguro de que hay otras cosas que se te dan muy bien. Cada persona tenemos habilidades específicas. De hecho, existen 8 tipos de inteligencias (lingüístico, científico-matemática, naturalista, interpersonal, cinestésica, musical, etc.), y cada uno tenemos desarrollada una de ellas de forma diferente a las demás. Pero en esta vida todo se puede aprender y mejorar, simplemente te pueden costar algunas cosas, pero a todos les pasa igual, sean con las matemáticas o sean con otras cosas (ej: expresión escrita, deportes, dibujo, etc.). Intenta analizar y reflexionar sobre todo lo que te he dicho, pide consejos a los profesores/as y a tus compañeros/as, lleva a la práctica los consejos que te he dicho y evalúa los nuevos fallos que cometas, y revisando siempre en qué te has equivocado o qué no has hecho bien en cada ejercicio o examen que hayas realizado. Poco a poco verás resultados. Muchos tenían dificultades en Matemáticas cuando estaban en el instituto y luego en la universidad arrasaron en esta área cuando se fueron a estudiar una ingeniería.

Mis padres se van a divorciar

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«En realidad son mi padre y mi madrastra. Yo tengo 18 años, estoy en 1º de bachillerato (repetí un año). Desde hace algunas semanas discuten a menudo, y ayer me contaron que habían decidido divorciarse aunque de momento están los dos en casa (aunque en habitaciones separadas y tratan de no verse).

Aunque soy mayor, estoy muy asustada porque temo perder a mi madrastra para siempre. Yo la quiero mucho, ha cuidado de mí desde los 6 años (perdí a mi madre biológica con 2) y la quiero como si fuese mi verdadera madre. Cuando hablaron conmigo no me atreví a preguntarles qué iba a pasar conmigo ya que soy mayor y no quiero causarles más problemas.

No sé qué va a pasar a partir de ahora, si volveré a verla, si podré seguir viviendo en mi ciudad (mi padre viaja mucho y no tengo familiares paternos aquí). A mí me gustaría quedarme aquí y poder disfrutar de los dos y conservar a mis amigos pero veo difícil que eso pase.

¿Cómo puedo decirles a mis padres que estoy asustada, que no quiero perder a ninguno y que necesito su ayuda?»

Estimada:

Lamento la situación por la que estás pasando. En primer lugar, te recomiendo respetar la decisión que tomen tus padres. Si consideran que ya no existe amor entre ellos, pues no tiene sentido seguir con esa relación. Debes aprender a saber vivir con el divorcio de tus padres.

Ya tienes 18 años, así que debes tener autonomía para tomar tus decisiones. Yo creo que si tú no quieres perder a tu madrastra, no tiene por qué suceder. Tú decides si quieres vivir solamente con uno de los dos, o estar un tiempo en casa de uno y luego otro tiempo en casa del otro, y decidir quedarte en la ciudad que desees. Pero si te quedas en tu ciudad y tu madrastra se muda, no significa que no vayas a volver a verla y que nunca puedas volver a contar con ella. Además de los medios tecnológicos que tenemos ahora (videoconferencia, chat, correo electrónico, etc.), puedes ir a visitarla cuando quieras. Ya posiblemente no puedas vivir experiencias familiares con tus padres como antes (aunque siempre pueden quedar como amigos), pero debes aprender a vivir con ello y a vivir experiencias de otro estilo con los dos. Puedes seguir consultándole tus dudas a ambos y contando con ellos para todo.

Puedes hablar con tus padres de cómo te sientes, y de cómo te gustaría que fueran las cosas si finalmente se divorcian. Es decir, cómo te gustaría seguir llevándote con ellos y poder contando con ellos en todo momento, aunque a partir de ahora hayan cambios en la familia. Ellos lo entenderán, pero recuerda que debes respetar su decisión de divorciarse.